Por Luis Alberto Sierra G.
PANAMÁ, 21 sep (Xinhua) -- Aunque al semifondista
panameño Said Gómez le ha coqueteado a sus 44 años la idea del retiro de
las competencias de alto nivel, su decisión y la de los directivos y
entrenadores que le apoyan es por el momento que siga corriendo en busca
de otros logros, y quizá una nueva hazaña en la próxima edición de los
Juegos Paralímpicos que se realizara en 2012 en Londres.
Así lo manifestó Gómez en amplia entrevista con
Xinhua, y luego de su llegada en la víspera a altas horas de la noche al
Aeropuerto Internacional de Tocumen de la capital panameña, y
tras participar en los Juegos Paralímpicos de Beijing. "Varias
personas de España me manifestaron inclusive que no me retire, porque me
quieren ver en Londres", reafirmó el atleta panameño.
El deportista no clasificó a las finales de las
prueba de 1.500 metros y 5.000 metros en que compitió en China, pero
recibió en la ceremonia de clausura de las justas el Premio al Mejor Logro
Whang Youn Dai y que sólo se le entregó también esta vez a la nadadora
sudafricana Natalie Du Toit.
El premio significó para Gómez el recibir una
medalla de oro puro de 75 gramos y el reconocimiento a la carrera de un
deportista con limitación visual y que ganó a lo largo de cuatro
Juegos Paraolímpicos tres medallas de oro, una en Barcelona 1992
y dos en Atlanta 1996, además de cuatro medallas de plata (dos en
Barcelona 1992, una en Sidney 2000 y una en Atenas 2004) y una de
bronce (Sidney 2000).
Con lágrimas en los ojos y la medalla al mejor logro
colgada en el pecho, Gómez reconoció los sinsabores de una trayectoria
destacada que le ha dado satisfaciones pero a la que a su criterio se
le da aún poca relevancia en Panamá, país de América Central y de apenas
75.517 kilómetros cuadrados de superficie.
"Esto lo hago por Panamá, y si Panamá me reconoce lo
que he hecho bienvenido, sino que Dios me llene de bendiciones, porque
siempre lo ha hecho", expresó Gómez, refiriéndose al limitado apoyo
que recibe el deporte para personas con discapacidad en su país.
El corredor y los otros miembros de la delegación
panameña fueron recibidos en Panamá con alegría por familiares, el
subdirector del estatal Instituto Panameño del Deporte
(Pandeportes), Luis Celis, y por varios periodistas locales, pero
sin los bombos y platillos que acompañaron el arribo el pasado 21 de
agosto a Panamá del atleta panameño Inrving Saladino.
El llamado "canguro panameño" (Saladino) ganó en
salto de longitud durante los pasados Juegos Olímpicos la primera medalla
de oro en la historia de estas justas para Panamá.
No hubo multitudes ni caravanas a la llegada de Said
Gómez, la nadadora Desireé Aguilar, y de los otros miembros de la
delegación panameña.
Para Gómez es lamentable que en Panamá no se le dé
al deporte Paralímpico el realce que tiene el también llamado "deporte
adaptado" en otros países en el mundo e inclusive de América
Central.
"Me cuestiono a veces qué harían los atletas
convencionales nuestros si llegaran a perder un brazo o una pierna, o no
pudieran ver. La pregunta es si seguirían en el deporte como lo hago o
como lo hace Desireé", observó Gómez.
Señaló que inclusive la prensa de Guatemala le
entrevistó en China durante los Juegos Paralímpicos en China, mientras que
ningún comunicador panameño llegó al país asiático a cubrir el
certamen.
Para Gómez fue grata la experiencia en China, porque
se encontró inclusive en la calle con personas que le decían que lo
conocían por su trayectoria. "Me conocen más en otros países que en
mi propio país. Eso es lo que más a uno le duele. Eso da nostalgia y a
veces dan ganas de mandar todo por un tubo, pero lastimosamente ninguno es
profeta en su tierra", expresó.
A la consulta sobre que le falta al deporte
Paralímpico panameño, el ganador del Premio al Mejor Logro reconoció en la
falta de apoyo económico y de infraestructura dos de las flaquezas.
El además instructor de deportes de la Universidad
Autónoma de Chiriquí -provincia al oeste de la capital panameña y
fronteriza con Costa Rica-, y quien está casado pero no tiene hijos,
lamentó también el poco tiempo que tuvo para llegar a Beijing y adaptarse
a las condiciones antes de competir, además del escaso fogueo previo
que tuvo en el exterior.
"No corría desde marzo de este año, cuando fui a
Cuba. Ese fue mi último fogueo. Me ofrecieron en Pandeportes mandarme dos
meses para España con mi entrenador, pero no fue posible, por lo que me
quedé entrenando en el Estadio Rommel Fernández de la capital
panameña en donde sólo podía entrenar cuando a una arquitecta se le
daba la gana de abrir el escenario, expresó.
Dijo que el entrenamiento en la tarde lo tuvo que
hacer en una pista de patinaje, porque la arquitecta -cuyo nombre no
precisó-había dado la orden de cerrar a las tres de la tarde el
escenario en donde entrenaba.
MOMENTO INOLVIDALBLE
Para Gómez un momento que jamas esperó fue cuando lo
nominaron al Premio. Recordó que cuando se definió a los tres candidatos a
obtener el reconocimiento, se requirió de tan sólo 10 minutos
para decidir, cuando en otras ocasiones han demorado horas. "Qué
lástima que en mi país no me reconocen esa vaina (los logros)",
expresó el deportista con lágrimas en los ojos.
El Premio se entrega desde 1988 en Seúl, según
recordó Gómez.
El corredor admitió que es fácil hablar de sueños
por cumplir. Explicó que se hará unos exámenes médicos de rutina y que si
se tiene que retirar (en algún momento) seguirá entrenando a jóvenes
y niños, y tratando de ser un modelo.
"Me considero un ejemplo. No tomo, no fumo, no tengo
vicios", aseveró. Apuntó que no se considera un político, pero que cuando
le piden apoyo lo da.
Para la nadadora Aguilar va a ser importante el
reconocimiento que trajo la delegación panameña del Comité Paralímpico
Internacional.
"Esperamos que pueda aumentar la ayuda al deporte
adaptado. Voy a trabajar duro para poder estar en los próximos Juegos y
poder mejorar. Se necesita de mayor estructura deportiva y de rampas de
acceso a los escenarios, además de toda la ayuda para poder surgir",
dijo Aguilar, quien estaba estudiando un postgrado en inglés, pero que va
a tener que buscar ahora un trabajo que pueda alternar con sus
entrenamientos, porque en palabras suyas: "no se puede vivir del deporte".
Fin