MEXICO, 20 sep (Xinhua) -- Atletas mexicanos que
tomaron parte en los Juegos Paralímpicos de Beijing coincidieron hoy en
señalar la gran organización del certamen, que calificaron de los mejores
juegos en la historia de los atletas discapacitados.
Una veintena de deportistas, parte de los 68
integrantes de la delegación paralímpica, llegaron a la capital mexicana
esta madrugada, procedentes de China, y pese al largo viaje, a las 5:10
hora local (10:10 GMT) lucieron joviales.
Al amanecer de este sábado, dos horas antes de los
primeros rayos solares, la sala de llegadas internacionales de la Terminal
2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México comenzó a poblarse
de familiares, amigos y medios de comunicación.
La nadadora Nely Edith Miranda, del estado de
Veracruz, este de México, fue de las más ovacionadas. Llevaba en el pecho
dos medallas de oro y una sonrisa que no desapareció nunca de su
rostro.
La doble medallista expresó que Beijing le deja
enormes y gratos recuerdos. "De la gente que nos asistió en la silla, de
los jueces que estuvieron en la competencias y de todos los que hicieron
parte de la organización".
"China superó a Sydney y Atenas por muchas cosas. No
se dio abasto en todo lo que dio. No se limitó con nada. Tuvieron una
calidad humana genial", dijo por su parte la campeona mexicana de
levantamiento de pesas, Amalia Pérez.
"Nos dieron lo mejor de ellos. Se notó que
trabajaron fuerte para que tuviéramos una mejor estancia. Todo estaba bien
adaptado, instalado. No carecimos de nada. Creo que en México deberíamos
imitar eso", dijo.
Expresó que "fuimos a la muralla china, donde
trataron de adaptar todo lo mejor posible para que por medio de rampas,
los paralímpicos pudiéramos apreciar una de las mejores maravillas del
mundo".
La campeona de powerlifting (levantamiento de
pesas), con 128 kilos y récord mundial, dijo que muchos atletas, no sólo
de México, también visitaron el Templo del Cielo, la Ciudad Prohibida, las
tumbas de la Dinastía Ming donde todas las personas los trataron con
respeto, admiración y siempre siendo amables.
"Los voluntarios estuvieron geniales. Bendito sea
Dios, la verdad, nos fue muy bien. Vengo con un gran sabor de boca, pues
vimos un país muy respetuoso, ordenado y muy cuidadoso", dijo, en su silla
de ruedas, la atleta que sufrió artogrifosis congénita.
"Creo que como mexicanos podemos llegar a alcanzar
esa cultura. Ese es mi sueño, que México tenga esa cultura y esa igualdad
de espacios, y para mí, que se logre el respeto para todas las personas
del mundo", comentó la levantadora de pesas.
En dos momentos, le ganó la emoción y dejó escapar
lágrimas de felicidad.
"Mi discapacidad no la noto. Cuando me pongo a
entrenar día a día, cuando quiero superarme a diario y valoro día con día
la vida, y sé que hay mucha gente atrás de mí, principalmente mi hija
Melissa, creo que no existe ninguna discapacidad. Es el ánimo, es dar
gracias a Dios y a la vida", dijo.
Amalia comentó que China es un país con mucha
historia, un país hermoso que está trabajando fuerte y ya lo demostró al
ganar los Juegos Olímpicos y los Paralímpicos.
"La medalla de oro es producto de un esfuerzo de
muchos años. Después de estar en un continente lejano, ganar la prueba, y
decir aquí está México, luego escuchar el Himno, ver mi bandera, me hizo
sentir orgullosamente mexicana. Ahora, encontrarme con mi familia,
me llena de orgullo decir soy mexicana", agregó emocionada. Fin