BEIJING, 19 sep (Xinhua) -- Los resultados recién
publicados de una investigación china sobre el algodón transgénico
figurarán en el artículo de primera plana de la edición del viernes de la
revista "Science".
Wu Kongming, investigador de la Academia de Ciencias
Agrícolas de China, afirma en su escrito que el algodón tratado con la
bacteria Bacillus thuringiensis (Bt) puede defenderse él mismo
contra el gusano rosado, además de proteger los cultivos adyacentes
de soya y sorgo.
El gusano rosado afecta generalmente al algodón,
causando graves daños, y hasta puede llegar a reproducirse en la planta
huésped.
De 1997 a 2007 Wu y su equipo dedicaron todos sus
esfuerzos a este proyecto de investigación, que abarcó unas 3.800
hectáreas de algodón transgénico en las provincias de Shandong, Hebei,
Henan, Jiangsu, Anhui y Shaanxi.
Los datos demostraron que luego de plantar el
algodón modificado, el número de gusanos rosados disminuía de forma
drástica, y que además el volumen de producción del algodón
aumentaba entre un 15 y un 20 por ciento, por lo cual el uso de
pesticidas podía reducirse hasta el 50 por ciento. A
consecuencia, defiende el equipo, la ecología y la salud de los habitantes
mejoraron de forma considerable.
La bacteria Bt es un microorganismo terrestre que
contiene toxinas insecticidas, cuyo gen de efecto insecticida fue recién
clonado en varias plantas, incluido el maíz y la papa. Calificado de
inocuo para las personas, los animales, los peces y la mayoría de
insectos, este germen viene usándose desde 1960.
En las áreas rurales el gusano rosado supone la
mayor amenaza para el cultivo de algodón, y en ocasiones puede destruir
completamente la cosecha, tal y como ocurrió en 1992, cuando redujo
en un 30 por ciento el total de la producción de algodón en el norte de
China. Las pérdidas superaron los 10.000 millones de yuanes (1.500
millones de dólares).
No obstante, conforme a Wu, "uno de los desafíos
para el éxito del algodón tratado con Bt en China yace en la posibilidad
de que los gusanos se vuelvan resistentes a él".
En China se cultivan entre 5 y 6 millones
de hectáreas de algodón por año, de las cuales un 70 se dedican al
algodón transgénico, cuya introducción, el año pasado, contribuyó a
una reducción del uso de pesticidas de más de 140.000 toneladas.