PANAMA, 17 sep (Xinhua) -- Aunque el corredor
panameño Said Gómez recibió la víspera en la Clausura de los Juegos
Paralímpicos de Beijing el Premio al Mejor Logro Whang Youn Dai, junto a la
nadadora sudafricana Natalie Du Toit y por una destacada trayectoria
deportiva de más de dos décadas, la noticia no ha conmovido a la mayoría
de los habitantes de Panamá.
Gómez, especialista en 1.500 metros y en 5.000
metros y quien tiene una limitación visual, ganó a lo largo de cuatro
Juegos Paralímpicos tres medallas de oro, una en Barcelona 1992 y dos en
Atlanta 1996, además de cuatro medallas de plata (dos en
Barcelona 1992, una en Sidney 2000 y una en Atenas 2004) y una de Bronce
(Sidney 2000).
En Beijing no logró sin embargo ingresar a las
finales en las pruebas de su especialidad.
La entrega en el acto de clausura en China a Gómez
de una medalla de oro puro de 75 gramos apenas si ocupó este miércoles
breves espacios en la prensa escrita local, y no ha desatado aún la
pasión que despertó la conquista por parte del Irving Saladino durante los
pasados Juegos Olímpicos de Beijing de la primera medalla de oro en la
historia del certamen para Panamá, en salto de longitud.
Tampoco parece de esperarse que el tráfico de las
principales ciudades de Panamá se vaya a paralizar con la llegada el
próximo sábado al país de Gómez, en contraste con lo ocurrido con el
arribo el pasado 21 de agosto de Saladino a Panamá.
La presencia en su país del primer medallista de oro
de Panamá en Juegos Olímpicos desató una euforia que hizo recordar la
ceremonia del 31 de diciembre de 1999 en que los panameños
celebraron el paso de la administración del Canal de Panamá de manos
de Estados Unidos a manos de Panamá.
La celebración de fines de 1999 representó el fin de
décadas de presencia militar estadounidense en las riberas del Canal de
Panamá, tras un proceso de reversión efectuado en cumplimiento de
los Tratados Torrijos Carter de 1977.
La alegría por el logro de Saladino no fue
desproporcionada, ya que puso en alto y por encima de muchos países en el
cuadro de preseas a Panamá, y significó el fin a más de 60 años de sequía
de medallas.
Si bien Panamá ha participado en todos los Juegos
Olímpicos, sólo había conquistado antes de la participación de Saladino en
Beijing las dos preseas de bronce ganadas por el corredor Lloyd
La Beach en 100 y 200 metros en 1948 en Londres.
Sin poner en tela de juicio el valor de lo logrado
en China por el campeón del mundo panameño de salto de longitud, para el
subdirector del estatal Instituto Panameño de Deportes
(Pandeportes), Luis Celis, hay aún muchos aspectos por considerar en
relación con la actuación de Gómez.
Celis, quien usa desde hace cerca de 20 años silla
de ruedas, recordó que Gómez ya era tricampeón paralímpico antes que
Saladino ganara el derecho a estar en el podio.
"Gómez ha inscrito el nombre de Panamá en la
historia de los Juegos Paralímpicos y se merece el mismo o mayor
reconocimiento que Saladino", observó el subdirector de la entidad rectora
del deporte panameño, y para quien los atletas del deporte adaptado
(Paralímpico) tienen generalmente que saltar obstáculos mayores
en sus vidas.
Preguntó qué habría podido lograr Gómez -de 44 años-
si hubiera podido tener la preparación en el exterior de los atletas
clasificados a los Juegos Olímpicos, y equiparó la importancia
del premio que recibió en el deporte Paralímpico a la importancia de
quien ingresa al salón de la fama del boxeo mundial.
Celis resaltó que el corredor panameño fue escogido
entre representantes 138 países, y aseguró que el premio fue un
reconocimiento a la trayectoria y calidad como persona de Gómez.
El dirigente aseguró que el deporte Paralímpico
panameño "está en etapa de embrión", no obstante el respaldo dado a la
disciplina deportiva durante el actual gobierno del presidente panameño
Martín Torrijos.
Reconoció que a Gómez se le falló al no habérsele
dado mayor apoyo, y pese al esfuerzo hecho en los últimos años con la
aprobación de leyes en Panamá dirigidas a impulsar la igualdad de
oportunidades para las personas con discapacidad.
En Panamá hay según Celis, 370.053 personas con
discapacidad, en este país de poco más de tres millones de
habitantes.
El subdirector de Pandeportes advirtió que hay
obstáculos físicos que siguen siendo infranqueables para las personas con
discapacidad en Panamá, y que impiden la práctica del deporte.
Para la esgrimista panameña Yésika Jiménez, quien
participó en los pasados Juegos Olímpicos, Gómez debe ser visto como un
orgullo por todos los panameños y debe hacérsele un reconocimiento
especial cuando llegue a Panamá.
El presidente de la Federación Panameña de
Atletismo, Ricardo Sasso, consideró que lo hecho por Gómez en su carrera
deportiva no debe ignorarse, y ya que es el reconocimiento a alguien que ha
sido consistente en lo que hace.
"A pesar de muchos años, se me está reconociendo
a nivel internacional mi esfuerzo en cinco Paraolimpiadas. Le doy
gracias a Dios, al pueblo de China y al Comité Paralímpico, que me
nominó, y a mi entrenador, que me animó a seguir", expresó Gómez desde China
en ocasión del premio, y con la esperanza de tener el cálido recibimiento
de su gente en Panamá.