BEIJING, 16 sep (Xinhua) -- El Banco Asiático de
Desarrollo (BAD) pronosticó este martes que el crecimiento económico de
China se desacelerará del 11,9 por ciento en 2007 al 10 por ciento este
año y aún más, al 9,5 por ciento en 2009.
Esta previsión en el informe semestral del banco --
Panorama de Desarrollo Asiático 2008 -- es la primera realizada por la
institución financiera regional para el crecimiento económico de
China desde el catastrófico terremoto ocurrido el 12 de mayo
pasado.
A pesar de la desaceleración prevista, China
continúa figurando entre las economías con más rápido crecimiento en el
mundo.
La previsión para 2008 permaneció sin cambio desde
abril, pero la cifra de crecimiento para 2009 bajó desde el 9,8 por
ciento.
Ifzal Ali, economista jefe del BAD con sede en
Manila, manifestó que la previsión de la tasa de crecimiento económico
suponía que el consumo privado se mantendría fuerte ya que los
ingresos superaron generalmente la inflación.
"El crecimiento del 9,5 por ciento en 2009, como
hemos previsto, significará que la economía volverá a su alcance de
crecimiento sostenible a largo plazo de entre 9 y 10 por ciento, aliviando
las tensiones en la energía, inflación y el medio ambiente", añadió
Ali.
El documento indica que el consumo privado de China
fue fuerte, a pesar de las aceleradas presiones de precios.
Zhuang Jian, un eminente economista de la misión del
BAD en China, señáló que las ventas minoristas crecieron un 22,2 por
ciento en términos nominales durante el segundos trimestre.
"Mientras los precios más altos contribuyen a parte de este
incremento, los ingresos reales continuaron aumentando, reforzando el
crecimiento de consumo".
Zhuang consideró que los gastos gubernamentales más
altos en la seguridad social, educación y atención médica también podrían
estimular a las familias a gastar más, puesto que su necesidad para
ahorrar para estos servicios disminuyó.
El banco revisó su previsión de la tasa de
inflación anual de China que llegará al 7 por ciento para 2008, lo que supone
una subida respecto al 5,5 por ciento pronosticado en abril.