BEIJING, 10 sep (Xinhua) -- Ejecutivos de alto nivel
de 147 empresas chinas propiedad del Estado administradas centralmente
podrían enfrentar una suspensión permanente de sus cargos directivos
si son encontrados responsables de pérdidas severas durante su
periodo, dijo hoy el órgano de supervisión de activos estatales.
Los jefes de las empresas estatales centrales
podrían enfrentar castigo económico y administrativo y una suspensión de
uno a cinco años o incluso de por vida a ocupar sus cargos si sus empresas
sufren pérdidas anormalmente severas o grandes pérdidas
ocasionalmente, dijo la Comisión de Supervisión y Administración de
Activos Propiedad del Estado (CSAAPE), en su sitio de internet.
Las nuevas reglas enumeran 50 situaciones causantes
de pérdidas económicas que conducirán al castigo de los ejecutivos de las
compañías, incluidas las prácticas irregulares en la operación
diaria, como compra, venta y administración de capital, así como en
la inversión y reestructuración corporativa.
Las pérdidas directas e indirectas serán calculadas
para medir el desempeño de los ejecutivos. El daño previsible en el futuro
también será tomado en cuenta.
Entre las sanciones económicas se encuentran reducir
el salario y bonos y suspender la emisión de nuevas acciones. El castigo
administrativo consistirá en advertencia, degradación y destitución.
Los ejecutivos que hayan dejado sus cargos no podrán
escapar a la responsabilidad si se descubre que fueron causantes de las
pérdidas luego de que dejen sus cargos.
Las 147 empresas chinas propiedad del Estado y sus
principales subsidiarias deben reportar a la CSAAPE si se registran
pérdidas. La reorganización más recientes redujo el número de empresas
propiedad del Estado de 149 a 147.
Como el pilar de la economía nacional, las
empresas centrales propiedad del Estado controlan muchos sectores
cruciales, incluida electricidad, petróleo y gas. Esas empresas están plagadas
de corrupción y de escándalos por prácticas deshonestas de parte de
sus jefes, sin que haya políticas concretas para llevar ante la
justicia a los responsables.