CHENGDU, 9 sep (Xinhua) -- Cada pulgada que logra inclinarse  le causa un gran dolor a Liu Chang. Como cada día, hoy está  sentado en la cama de un hospital, haciendo ejercicios de  rehabilitación después de perder las dos piernas en el devastador  terremoto que el pasado 12 de mayo sacudió el suroeste de China. 

     "Es extenuante, pero después de las sesiones me siento cómodo", dice el joven, de sólo 22 años de edad. 

     Durante cinco días, Liu estuvo atrapado bajo una placa de  cemento en el distrito de Beichuan de la provincia de Sichuan, una de las regiones más afectadas por el sismo, por lo que le  amputaron una pierna en su totalidad y la otra a la altura del  muslo. 

     Li, uno de los 370.000 heridos en la catástrofe, se enfrenta  como casi todos a un largo y en ocasiones doloroso proceso de  recuperación. 

     Sus músculos están débiles a causa del largo tiempo que ha  permanecido en cama. Los doctores especializados en rehabilitación en el Hospital Popular de Chengdu, la capital provincial,  elaboraron un plan de recuperación que incluye ejercicios diarios. 

     Hace un mes, Liu logró sentarse por sí mismo. Hoy ya puede  sostenerse brevemente en pie con la ayuda de muletas. 

     "Estoy esperando un par de piernas artificiales que el hospital ordenó para mí", dice Liu, y agrega que tiene que fortalecer su  cintura antes de poder usarlas. "Tengo confianza en que podré  levantarme y caminar nuevamente con la ayuda de mis doctores, mis  familiares y mis amigos", sostiene. 

     Zhao Wanhua, subdirector del departamento provincial de salud  pública, informó que "las autoridades sanitarias han establecido  una base de datos médicos y servicios de supervisión para cada uno de los heridos". "Ellos fueron rescatados y lograron sobrevivir.  Ahora nos estamos esforzando para ayudarles a levantarse  nuevamente y disfrutar de una buena vida", sostiene. 

     Hasta ahora, 158 amputados han recibido miembros artificiales,  mientras que 341 personas han sido equipadas con diversos aparatos de soporte, agregó. 

     El departamento de salud pública también ha elaborado planes  para establecer centros de rehabilitación para los heridos. 

     Tres de tales centros, de nivel provincial y con 300 camas cada uno, ya han sido abiertos en Chengdu para acoger a las víctimas  con lesiones graves. Seis de las ciudades más afectadas cuentan  con subcentros, y 44 distritos tienen sucursales para la  realización de terapias. 

     Además, alrededor de 100 expertos en rehabilitación de todo el  país están actualmente prestando sus servicios en Sichuan, reveló  el funcionario.