RIO DE JANEIRO, 4 sep (Xinhua) -- Brasil ha decidido
adquirir un nuevo navío polar, dotado con mayor tecnología, para reforzar
su programa de investigaciones en la Antártica, informó hoy el
Ministerio de Ciencia y Tecnología.
La adquisición por 69 millones de reales (unos 41,3
millones de dólares) fue autorizada por la Financiadora de Estudios y de
Proyectos(Finep), el brazo financiero del Ministerio de Ciencia y
Tecnología.
El navío escogido, el Ocean Empress, es de origen
noruego y seráincluido en la flota del llamado Programa Antártico
Brasileño (Proantar).
La compra está siento concluida por la Marina de
Guerra de Brasil y la previsión es que el barco comience a operar en un
año y medio, según el Ministerio.
El navío ya está siendo equipado con equipos de alta
tecnología para investigación oceanográfica en un astillero en
Alemania.
Entre las innovaciones que serán adaptadas destaca
un conjunto de sensores que permite captar imágenes del fondo del mar y
después procesarlas de manera tridimensional, lo que hace posible el
análisis,en detalles, de objetos y de toda la geología submarina.
El Ocean Empress también tendrá equipos para la
colecta de agua y arena y lama del fondo del mar, así como un sistema de
posicionamiento dinámico capaz de mantener la embarcación quieta en
un determinado lugar, incluso en condiciones desfavorables de tiempo
y oleaje.
Esa ventaja permite perfeccionar los procesos de
colecta de material.
El navío, con capacidad para 106 personas y
autonomía de 90 días en alta mar, contará con cinco laboratorios para
investigación, dos de los cuales equipados para mantener en tanques
muestras retiradas del mar.
Los laboratorios de la embarcación permitirán todo
tipo de investigación antártica en las áreas de meteorología, geología
continental y marina, oceanografía, biología,
astrofísica, geomagnetismo y geofísica nuclear.
Brasil cuenta con una base, la Estación Antártica
Comandante Ferraz, en la Antártica, en la que ha avanzado en los estudios
sobre la reducción en el agujero de la capa de ozono.
Los investigadores brasileños también tienen en el
local proyectos para estudiar la atmósfera, la meteorología, el
calentamiento global,los gases del efecto invernadero, la radiación
ultravioleta, las relaciones entre el sol y la atmósfera, el
transporte de la contaminación y la oceanografía en la región.
La base brasileña Comandante Ferraz está localizada
en la isla del Rey George o isla 25 de Mayo, en la bahía del Almirantazgo,
a unos 130 kilómetros de la Península Antártica.
El local fue visitado en febrero pasado por
el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, que en la
época prometióinversiones para mejorar la infraestructura brasileña en
la Antártica,en donde el país está presente hace 25 años.