Los principales medios de comunicación portugueses han hecho un balance
positivo de la organización de los Juegos Olímpicos de Beijing al calificarlos
de "los mejores de la era moderna".
En su edición del 8 de agosto, el Diario de Noticias recogía algunos de los
triunfos de la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos: "15 mil figurantes
y 20 minutos de fuegos artificiales, además de un papiro gigante del que salen
las historias que los chinos quieren contar al mundo". Fue un espectáculo de
movimiento y color que fue seguido por cuatro mil millones de espectadores por
televisión.
Los principales diarios de Portugal coincidieron en que se trató de una
ceremonia de inauguración espectacular, en la que China demostró su poderío. En
el Correio da Manha se decía que "China aprovechó la inauguración de los juegos
para promoverse al mundo y el planeta se rindió a los encantos de la mega puesta
en escena".
los medios lusos han coincidido en reconocer el poderío olímpico de la
potencia china, que ha demostrado su capacidad de conseguir medallas, por encima
de su rival más próximo, Estados Unidos. "Con 51 medallas de oro, el país
encabezó la tabla y dio inicio a una nueva era con dos bloques a disputarse la
gloria olímpica", concluyó el Público.
Toda la prensa lusa ha sabido reconocer el esfuerzo de China durante los
años de preparación para los juegos, no sólo a nivel de la organización, sino
también deportivamente, con una gran apuesta en los atletas, que se ha reflejado
en la obtención de las medallas. "La apuesta se reveló acertada y las
expectativas fueron superadas en todos los niveles", decía el portal deportivo
luso Maisfutebol.
"Londres tendrá mucho trabajo para superar los Juegos Olímpicos de Pekín".
Es la idea que persistió en los medios de comunicación de Portugal, después de
una ceremonia de cierre de los Juegos tan "espectacular" como la ceremonia de
inauguración.
Sin embargo, los medios lusos también lanzaron críticas como el control
meteorológico para conseguir que no lloviese durante las ceremonias. Los medios
lusos han hecho un balance positivo de la organización. Pero tampoco se olvidan
de que China "debe abrirse al mundo de forma verdadera, sin trucos", como el
truco de colocar unos "carteles publicitarios gigantes para ocultar la vista de
los barrios más pobres".
La prensa portuguesa ha puesto los ojos en China de forma crítica y
objetiva y el resultado han sido noticias neutrales que han sabido ver los
logros y los fracasos de unos juegos "muy difíciles de superar".
(Xinhua)