BEIJING, 3 sep (Xinhua) -- China se encuentra
experimentando una desaceleración económica temporal más que una recesión,
si bien algunos ajustes son necesarios, afirmó Cheng Siwei, ex
vicepresidente del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional
(APN, parlamento) de China.
"La inflación doméstica, el severo clima de
invierno, los devastadores terremotos y la debilitada economía global en
la primera mitad del año han empujado a la economía nacional china
al borde del descenso, pero el escenario mejora", aseguró Cheng
durante una entrevista con la Televisión Central China (CCTV),
emitida el martes por la noche.
Aseguró que de acuerdo con la teoría del ciclo
económico, todas las economías se desarrollan en ciclos, y diez años han
constituido un ciclo para la economía china.
Durante la década entre 1990 y 2000, fue posible
presenciar un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de cerca del 14
por ciento en los primeros dos o tres años, y entonces una
desaceleración de cerca del 8 por ciento en el periodo restante,
recordó.
El crecimiento económico contiunó elevándose, desde
cerca del 7.3 por ciento anual en 2001, hasta el 11.4 por ciento en 2007,
añadió Cheng, también un famoso economista.
El crecimiento del PIB para 2008 podría disminuirse
hasta el 10 por ciento, con lo que las preocupaciones sobre una recesión en
la economía china resurgieron.
Sin embargo, Cheng no estuvo de acuerdo con el punto
de vista de que la economía china enfrentara un momento crítico,
destacando que la tasa del crecimiento de este año, comparado con el 2007,
significaba solamente una desaceleración temporal, que durará al
menos dos o tres años.
Las autoridades económicas del país encaran el
problema de combatir la inflación y promover al mismo tiempo el
crecimiento económico en el resto del año, para asegurar un desarrollo
económico establec y rápido.
Cheng aseguró que ambas medidas podrían ser tanto
contradictorias como mutuamente estimulantes. Lo más importante
es mantener un fuerte rítmo para la inversión, el consumo y las
exportaciones, controlando al mismo tiempo la inflación entre el
seis y siete por ciento, agregó.
El gobierno chino reveló la semana pasada que podría
mantenerse adherido a la política económica que se enfoca en frenar la
inflación para lo que resta del año 2008.
Los bancos han sido llamados por el regulador de la
industria a usar la cuota de préstamos expandida para apoyar a las pequeñas
empresas que fueron golpeadas por el incremento de costos y la
crisis de créditos.
A principios de agosto, el banco central de China
elevó la cuota de créditos en un 5 por ciento para prestamistas a nivel
nacional y a 10 por ciento para los locales.
Estas son algunas de las medidas que el país ha
tomado para traer a la economía nuevamente a la normalidad, aseguró
Cheng.
Cheng también sugirió realizar ajustes para el resto
del año y para los tiempos subsiguientes.
Propuso que debe hacerse una mayor inversión en la
agricultura, especialmente en las empresas de alta tecnología y en otras
empresas fuertemente relacionadas con la vida de las personas, como
protección ambiental, conservación de la energía, educación, servicios
públicos y seguridad social, entre otros.
Aseveró también que el ingreso de los pobladores
deberá ser incrementado junto con el crecimiento económico, además de que
deberán otorgarse mayores subsidios a las personas de baja renta.
Además, los bancos deberán aumentar los créditos para individuos,
que solamente representan el 12 por ciento del total de los
préstamos, muy distantes del 60 o hasta 70 por ciento que existe en
otros países.
Los ingresos fiscales en la primera mitad del
año totalizaron 3,48 trillones de yuanes, (507.700 millones de dólares),
un 33.3 por ciento más que el mismo lapso del año anterior. El país
debe elevar el umbral del impuesto sobre la renta personal para
estimular el consumo, recalcó.