RIO DE JANEIRO, 27 ago (Xinhua) -- Miles de
ciudadanos de Sao Paulo fueron a las calles hoy para aplaudir las
muchachas de la selección brasileña de voleibol, ganadoras del oro en los
JJOO de Beijing, en su llegada a Brasil.
"El reconocimiento de nuestro pueblo es la mejor
cosa que podemos recibir. Todos están orgullosos de nosotros, pero sólo
ahora las chicas se dan cuenta de todo lo que aconteció. Nos
emocionamos cuando vimos dos cazas de la Fuerza Aérea acompañando
nuestra llegada", afirmó el técnico José Roberto Guimaraes.
Al igual que hicieron ayer la saltadora a distancia
Maurren Maggi y hace algunos días, el nadador César Filho -- lo otros dos
ganadores de preseas doradas de Brasil- las voleibolistas
recorrieron las principales calles de ciudad en el carro de
bomberos.
Sin embargo, en la rueda de prensa posterior al
homenaje, el entrenador Guimaraes advirtió a sus pupilas para olvidar a
los festejos y seguir trabajando igual.
"No tengo dudas de que seguiremos siendo una gran
selección, pero tenemos que seguir con la cabeza en el lugar. No podemos
asumir los elogios y pensar que somos los mejores del mundo. Tenemos
que tener cuidado y seguir de la misma manera que hemos hecho los últimos
cuatro años", comentó
Guimaraes, reconoció que habrá cambios en el equipo
con el retiro de algunas jugadoras ,entre ellas la capitán "Fofao",
veterana de cinco Olimpiadas, pero se manifestó confiado de que
"todavía tenemos una buena base en la selección, y esto puede ser
beneficioso en un futuro".
Primer entrenador a conquistar el oro olímpico en
categoría femenina y masculina (Barcelona 1992) de voleibol, Guimaraes
comentó asimismo sobre la plata conquistada por los hombres en
Beijing, tras haber ganado dos títulos mundiales, seis Ligas
Mundiales y el oro en Atenas 2004.
"Creo que es incontestable lo que la selección
masculina ganó, ningún otro equipo del mundo lo consiguió. Ojalá pudiéramos
escribir una historia parecida, pero sabemos que es muy difícil",
dijo.
Consultado si podría considerar la hipótesis
de volver a los banquillos masculinos, Guimaraes fue enfático: "No
pretendo volver a entrenar hombres. Voy a ser fiel a las mujeres".