SANTIAGO, 27 ago (Xinhua) -- La Comisión Económica
para América Latina y el Caribe (CEPAL) rebajó hoy su pronóstico de
crecimiento de la economía chilena para 2008 de 4,5 a 4,2 por ciento,
mientras que para 2009 espera que se ubique en 5 por ciento.
"La economía chilena muestra una evolución armónica
de reducción de la volatilidad, mejora de los indicadores de desempeño y
creación de un espacio de autonomía para aplicar políticas orientadas a
mitigar los efectos de perturbaciones y ciclos", dijo CEPAL.
En un informe divulgado hoy, el organismo menciona
que los indicadores como la recaudación del impuesto inflacionario, la
volatilidad del tipo de cambio real y la profundidad financiera han
mejorado sólidamente en este país.
"El caso de Chile es representativo", dijo CEPAL, y
añadió que "a partir de una situación desventajosa en materia de
estabilidad institucional y volatilidad económica excesiva, logró
sobreponerse a importantes episodios de turbulencia y recuperar el
crecimiento".
En el "Estudio Económico 2007-2008", el organismo de
las Naciones Unidas explica que si bien Chile introdujo reformas desde
mediados de los 70, "sería difícil explicar la evolución de la
macroeconomía sin hacer referencia a las iniciativas de política, que
mostraron gran autonomía".
Esta coyuntura le permitió aplicar políticas
orientadas a corregir los errores vinculados con los procesos de reformas,
mostrando que "es posible generar un círculo virtuoso a partir de la
interacción entre reformas", como la apertura económica y la reforma
provisional, la devaluación de los años 80 y los cambios impositivos
tras el retorno a la democracia en 1990, tras el fin del régimen
militar.
El estudio afirma que estas medidas contribuyeron a
acelerar el crecimiento y manejar los conflictos distributivos en el país,
creando "un clima propicio para la inversión y el mejoramiento
institucional".
Desde 1991, Chile encabezó a América Latina en
cuanto a crecimiento y no experimentó situaciones de crisis; disminuyó la
volatilidad del producto y redujo el excesivo consumo.
"Esto concuerda con el incremento del coeficiente de
profundización financiera, que creció del 13 por ciento del PIB en
los años 60 y 70, al 51 por ciento en periodo 1991-2006", agrega.
"Chile ha sido un ejemplo en el sentido de que una
evolución presupuestaria ordenada, al reducir las probabilidades de que
ocurran fenómenos de predominio fiscal, genera espacios de política
para desarrollar un régimen monetario más sólido basado en metas de
inflación", dijo.
En el referido informe se plantea que este año
América Latina crecerá 4,7 por ciento, con una inflación interanual
cercana al 12 por ciento promedio.
La expansión del producto del la región será
empujada por los altos niveles de dinamismo que exhiben Perú (8,3 por
ciento), Panamá (8,0 por ciento), Uruguay (7,5 por ciento), Argentina (7,0
por ciento), Cuba (7,0 por ciento) y Venezuela (6,0 por ciento).
En contraste, las poderosas economías de
Brasil, México y Chile crecerán por debajo del 5 por ciento. Incluso
México anotará un aumento de su PIB de sólo un 2,5 por ciento.