BEIJING, 27 ago (Xinhua) -- Durante los tres días
siguientes a la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos, muchos
espectadores televisivos de China, que llevaban 17 días concentrados
en las transmisiones en vivo de los Juegos, sufrieron de mal humor y de
síntomas de desorientación.
Según los psicólogos, muchos chinos están todavía
obsesionados con los eventos olímpicos y no son capaces de reanudar la
rutina previa a los JJOO, que duraron 17 días.
Lin Ye, psicológico especialista, señaló que algunos
estudios clínicos demuestran que los aficionados a los deportes tienen la
tendencia de sufrir períodos de depresión después de grandes eventos
deportivos internacionales, como los JJOO y los Mundiales de Fútbol.
Al ver los eventos deportivos por la televisión
junto a sus familiares, los aficionados comparten la alegría y las
emociones, cosa que mejora el ambiente familiar y contribuye a olvidar
temporalmente los problemas y dificultades del trabajo, explicó Ye.
Cuando se terminaron los Juegos de Beijing el
domingo pasado, muchos chinos tuvieron que volver a su vida normal y a
enfrentarse a los problemas anteriores, no obstante no todos fueron capaces
de reajustar su estado emocional tan rápidamente, agregó Ye, quien
bautizó el fenómeno "síndrome posolímpico".
Los expertos psicológicos y docentes señalan que la
clase media y los estudiantes son los más afectados por el síndrome, ya que
éstos suelen dedicar el mayor tiempo posible al seguimiento de
los Juegos, cosa que afecta a su sueño y a la hora de comer.
Yang Xiaowei, investigadora de la Universidad
Normal del Este de China, recomendó que los afectados por el síndrome
realicen más actividades físicas en el exterior y que hagan nuevos
amigos, para desviar su atención de la televisión. Además, dijo Yang,
deberían hacer un hueco en su agenda para descansar.