BEIJING, 26 ago (Xinhua) -- El incremento interanual
en el volumen de ventas al detall de China excedió el 20 por ciento en
los últimos ocho meses y sigue acelerándose, lo que garantiza que el
crecimiento económico se mantendrá por encima del 9,5 por ciento durante
lo que queda de este año, sostiene un reporte divulgado hoy por el banco
HSBC.
De acuerdo con el documento, titulado "Foco
Económico de China", el gasto por parte de los consumidores del país
asiático se ha mantenido fuerte a pesar de la desaceleración de la
economía, el devastador terremoto del 12 de mayo en la suroccidental
provincia de Sichuan, y la cancelación de la "semana dorada" (festiva)
correspondiente al 1 de mayo.
Basándose en el índice de precios al detall, el
crecimiento real de las ventas minoristas llegó en julio a la cifra récord
de 15,4 por ciento (a cerca de 100.000 millones de dólares) frente
al 14,8 por ciento de junio, muy por encima del promedio mensual de
12,4 por ciento de 2007.
Tanto las áreas urbanas como las rurales
experimentaron un poderoso crecimiento en sus ventas al detall en términos
reales en el mismo período del año pasado, con el campo ascendiendo un 14
por ciento a 280.000 millones de yuanes y las ciudades un 17 por
ciento a 600.000 millones de yuanes.
El informe atribuye el abultado gasto de los
consumidores al rápidamente creciente uso de dinero en alojamiento y
abastecimientos, que en julio registró un aumento anual del 26,5 por
ciento, así como al robusto incremento del comercio tanto mayorista como
minorista.
En términos de mercancías, los derivados del
petróleo, la joyería, los cosméticos, el vestuario y los automóviles están
tomando la delantera. Las ventas de los productos petrolíferos
crecieron en julio un 55,2 por ciento interanual, frente al 44,4 por
ciento de la primera mitad del año, reflejando una amplia demanda aun a
pesar del aumento en los precios de los combustibles que tuvo lugar en
junio.
Sin embargo, y como un efecto secundario de un
mercado inmobiliario menos vibrante, el crecimiento de las ventas de
materiales de construcción cayó en julio aún más, a -3,4 por ciento,
con respecto al -1,8 por ciento del lapso enero-junio, un marcado declive
frente al crecimiento del 41 por ciento registrado en la primera mitad de
2007.
Según el reporte, el animado ritmo de los gastos
radica en el fuerte crecimiento de los ingresos de los últimos años y a la
mejora estructural de la inversión en bienes de consumo.
En términos reales, el crecimiento de la renta
disponible en las zonas urbanas ha mantenido una rata anual del 10 por
ciento durante los últimos tres años, en tanto que los ingresos netos de
los habitantes rurales están creciendo a una velocidad aún mayor. De
enero a junio, el ingreso disponible per cápita en las ciudades creció en
un 6,3 por ciento, mientras que los ingresos de los campesinos lo hicieron
en un 10,3 por ciento.
Con cerca de 1.900 dólares por año en ingresos
disponibles para los habitantes urbanos, y casi 700 dólares por año para
los agricultores, el pueblo chino está mejorando su estructura de
consumo, asegura el documento. Así lo demuestra el hecho de que
están gastando más en bienes recreacionales, comen fuera de casa con
más frecuencia, compran carros, y viajan de paseo más seguido, lo que se
refleja en las cada vez más voluminosas ventas de automotores, vestuario,
cosméticos y joyas, entre otros.
Con respecto al tambaleante mercado de valores,
el reporte del HSBC sostiene que su drástica caída ha tenido un
limitado efecto negativo en la riqueza, en vista de que los
accionistas representan menos del 5 por ciento de la población.