RIO DE JANEIRO, 25 ago (Xinhua) -- El técnico de la
selección brasileña de fútbol Carlos Dunga desembarcó hoy en Sao Paulo
procedente de Beijing, confiado en que mantendrá su puesto pese a
que sus pupilos ganaron el bronce en vez del inédito oro olímpico
codiciado por todo el país.
"Este es un cargo de confianza, y la pregunta sobre
mi continuidad tiene que ser hecha al presidente Ricardo Teixeira", de
la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), dijo Dunga a la prensa
al llegar al aeropuerto de Guarulhos con algunos jugadores y parte
del equipo técnico.
"Hablé diariamente con Teixeira, y voy a seguir el
trabajo que él pidió. Estoy tranquilo, no hay cambio de planes", afirmó el
estratega.
Desde antes de los Juegos Olímpicos, Dunga ya era
duramente criticado por la prensa y la hinchada por la modesta campaña de
Brasil en las eliminatorias sudamericanas del Mundial de Sudáfrica
2010, en las que la selección marcha en quinto lugar.
Preguntado sobre si su plazo en la "verdeamarilla"
había vencido, Dunga sostuvo que no está preocupado por el cargo. "Nunca
he buscado empleo, siempre busqué trabajo y por eso tuve buenos
resultados", dijo.
También dijo que no está incomodado con los
supuestos sondeos hechos por la CBF a otros técnicos, incluso al ex
seleccionador nacional y actual técnico del Palmeiras, Vanderlei
Luxemburgo.
"Lo sondeos no me incomodan, todos son profesionales
competentes. Vanderlei ya estuvo allá (en unos Juegos Olímpicos); tuvo un
año para preparar a la selección olímpica y no trajo una medalla", dijo
en alusión al fracaso del ex técnico del Real Madrid español en
Sidney 2000.
"Todo puede suceder, pero en la selección tan solo
una persona manda y es Ricardo Teixeira. Todos los entrenadores de la
selección pasan por eso; basta un mal resultado y ya viene la crisis y la
polémica", agregó.
Pese a que los brasileños consideraron el bronce
olímpico como un "magro consuelo", Dunga enfatizó la conquista lograda,
según él, por un equipo armado a última hora y que sólo tuvo 15 días para
trabajar.
Destacó que a la hora de viajar ni sabía con cuáles
futbolistas podría contar ni cuáles estaban liberados por sus
equipos.
"Nos hubiera gustado traer el oro, pero millones
de deportistas compiten, se preparan cuatro años, y quien no alcanza
una medalla está mucho más dolido que nosotros", agregó el seleccionador
que elogió a sus pupilos debido a que "se comprometieron,
tuvieron actitud, postura, personalidad y carácter".