LA HABANA, 25 ago (Xinhua) -- El ex presidente de
Cuba, Fidel Castro, propuso hoy una revisión del deporte en la isla, cuya
cosecha de medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing mermó
respecto de Atenas 2004.
"Nos hemos dormido sobre los laureles", expresó el
mandatario en un artículo difundido hoy por el sitio digital
CubaDebate.
En los recien concluidos Juegos de Beijing, Cuba
obtuvo 24 preseas, de ellas dos de oro, 11 de plata y 11 de bronce y
terminaron en el lugar 28 en la tabla general de medallas, una caída
en comparación con el lugar 11 de Atenas 2004.
Fidel Castro pidió cada disciplina y "ser profundos
en los análisis, aplicar nuevas medidas, conceptos y conocimientos".
Castro, de 82 años, se encuentra convalenciente
desde julio de 2006 de una enfermedad intestinal.
Respecto a los próximos Juegos Olímpicos de Londres
2012, auguró que "habrá chovinismo europeo, corrupción arbitral, compra de
músculos y cerebros, costo impagable y una fuerte dosis de racismo".
"Ni siquiera soñar que Londres alcanzará el grado de
seguridad, disciplina y entusiasmo que logró Beijing 2008", afirmó.
Castro aseguró que los jueces "robaron
descaradamente" las peleas a dos púgiles de la isla y justificó el
descontrol exhibido por el peleador de taekwondó Angel Valodia Matos,
quien asestó una patada en la cara al árbitro sueco que lo había
descalificado.
Valodia Matos y su entrenador Leudis Gonzalez fueron
suspendidos de por vida de toda competencia avalada por la Federación
Mundial de Taekwondó.
Castro recordó que Valodia Matos ganaba 3-2 su
combate por la medalla de bronce al kazajo Aman Chilmanov en la division
de más de 80 kilogramos.
"A su propio entrenador lo habían tratado de
comprar, estaba predispuesto e indignado. (Valodia) No pudo contenerse",
dijo Castro.
El árbitro decretó perdedor a Matos con el argumento
de que había utilizado más de un minuto para reincorporarse en el combate
debido a una lastimadura.
Para Fidel Castro, "fue criminal lo que hicieron"
con los pugilistas para dejar a la mayor de las Antillas sin una sola
medalla de oro, acción que atribuyó a "la mafia de Miami" que burló
las reglas del Comité Olímpico. Cuba dominaba el boxeo olímpico
desde los juegos de México 1968.
Opinó que los atletas cubanos que compitieron en
Beijing tienen un "enorme mérito" como representantes del deporte amateur
que dio origen al resurgimiento del movimiento olímpico, en 1896, en
Atenas.
"Recibamos a nuestros deportistas olímpicos en
todos los rincones del país. Resaltemos su dignidad y sus méritos. Hagamos
por ellos lo que esté a nuestro alcance", enfatizó Castro. "¡Para el
honor, Medalla de Oro!", apuntó.