BEIJING, 25 ago (Xinhua) -- El español Diego
Ballesteros, quien el 1 de mayo partió en su bicicleta desde Zaragoza,
ciudad española que alberga la Exposición Mundial de 2008, llegó ayer
domingo a Beijing, ciudad anfitriona de los Juegos Olímpicos de
2008, tras un recorrido de 12.822 kilómetros durante cerca de cuatro
meses.
Según el aragonés, la idea nació en 2005 en la
cordillera del Himalaya. Con el viaje, apoyado por la Expo de Zaragoza,
Ballesteros quería unir la cultura, que representa la muestra
internacional, y el deporte, representado por las Olimpíadas.
El aficionado a los deportes, que se define como
ciclista, atleta, y escalador, entre otros, viajó solo en bicicleta, con
todo su equipaje y las herramientas en un carrito tirado por la
misma máquina, a través de Francia, Mónaco, Italia, Eslovenia,
Croacia, Serbia, Bulgaria, Grecia, Turquía, Irán, Turkmenistán,
Uzbekistán, Tajikistán, y Kirguistán, hasta llegar a China.
"Lo más difícil en el viaje han sido las condiciones
climáticas y la carga psicológica", comentó Ballesteros, y agregó que lo
que le ha gustado más ha sido la gente de los diferentes países, que
definió como "encantadora".
Para el deportista ibérico, quien comparte su
experiencia en su blog con los internautas, viajar en bicicleta es un modo
ideal para ver las cosas, ya que no se va "ni rápido ni despacio".
"Recorrer estas cumbres y montañas era como una gran
ilusión para mí. Atravesar estas cordilleras de Pamir, por las montañas
nevadas, es una experiencia mítica que nunca olvidaré", sostuvo
el español, quien calificó su gesta y el haber estado en la capital
china el último día de los Juegos como recuerdos inolvidables.
En Beijing, Ballesteros fue recibido por su novia,
lo que para él fue una gran sorpresa, y vió la final de baloncesto
masculino de las Olimpíadas. El 31 de agosto emprenderá su regreso a
España.