BEIJING, 24 ago (Xinhua) -- Los Juegos Olímpicos de
Beijing 2008 parece que se convertirán en unas Olimpiadas limpias, a
pesar de que aún no se ha dado a conocer la cifra definitiva de casos
de dopaje detectados en el certamen.
El laboratorio de Beijing finalizará los análisis de
todas las muestras el próximo miércoles, por lo que el presidente del
Comité Olímpico Internacional (COI), Jacques Rogge, no puede, de
momento, dictaminar su fallo final al respecto. Aun así, el belga mostró
su convicción en que los Juegos de la capital china han
experimentado mejoras en la lucha contra el dopaje.
"Hasta ahora, tenemos seis positivos. Si ustedes
tienen en cuenta la extrapolación matemática del número de casos de dopaje
detectados en Sydney 2000 y en Atenas 2004, los Juegos de Beijing
podrían terminar con entre 30 y 40 positivos como máximo", indicó
Rogge.
"Estoy contento de decir que la mayor parte de los
deportistas, la abrumadora mayoría de ellos, están limpios, pese a una
cantidad pequeña que hizo trampas y empañó la imagen del deporte",
sentenció.
El levantador de pesas de Ucrania, Igor Razoronov,
de 38 años, ha sido el último atleta en dar positivo en un control
antidopaje de las Olimpiadas de Beijing. El COI anunció ayer sábado que el
pesista ucraniano, que terminó sexto en la categoría masculina de
105 kilos, dio positivo por nandrolona, un esteroide anabólico.
El viernes, se le exigió a la ucraniana Lyudmila
Blonska que devolviera la medalla de plata que había obtenido en el
heptatlón femenino por emplear methiltestosterona.
El tirador Kim Jong-su, de la República Popular
Democrática de Corea, fue el primer medallista en Beijing 2008 que dio
positivo en las pruebas de sustancias prohibidas, por lo que se vio
obligado a devolver una plata y un bronce logrados en el torneo
de tiro olímpico.
A la vallista griega Fani Halkia, oro en Atenas
2004, se le retiró la acreditación para participar en los Juegos, antes de
que comenzara a defender su título en los 400 metros vallas.
El COI encontró rastros de methiltrienolona y pidió
a las autoridades deportivas griegas que pusieran en marcha una
investigación al entrenador de Chalkia, George Panagiotopoulos, por
posibles infracciones de la normativa antidopaje.
La ciclista española María Isabel Moreno y la
gimnasta vietnamita Thi Ngan Thuong Do son otras dos deportistas
descalificadas por haber consumido sustancias prohibidas.
Hubo 12 positivos en Sydney 2000, donde se llevaron
a cabo unas 2.500 pruebas, mientras que de los 3.600 exámenes practicados
en Atenas 2004, se detectaron 26 casos de dopaje.
Rogge dijo estar convencido de que las medidas duras
contra el dopaje han demostrado su eficiencia, pese a que aún se desconoce
el número definitivo de positivos.
"Creemos que la razón por la que tuvimos menos
positivos es que ha funcionado el elemento de disuasión", las duras
sanciones, afirmó. "Doparse se ha hecho más díficil porque hemos aumentado
el número de controles, desde los 3.600 en Atenas a los más de 5.000
en Beijing", añadió.
Los primeros cinco atletas de cada prueba disputada,
además de otros dos elegidos al azar se sometieron a los controles,
mientras que desde el 27 de julio al 8 de agosto se llevaron a cabo 2.652
pruebas antidopaje previas a las competiciones olímpicas.
Es la primera vez que en unos Juegos los atletas han
tenido que ofrecer información sobre los lugares donde residen, se entrenan
y compiten desde el 27 de julio al 24 de agosto. Además, un atleta ha
podido ser sometido a controles antidopaje dos veces al día.
El COI decidió que a partir del 1 de julio de 2008,
aquellos atletas que estén sujetos a una suspensión de más de seis meses
por dopaje, no participarán en los próximos Juegos Olímpicos de
Verano o de Invierno.
Por su parte, el Código Mundial Antidopaje revisado
endureció las suspensiones que se deben aplicar a los deportistas que
cometen este tipo de infracción por primera vez, ampliándola
desde los anteriores dos años hasta los actuales cuatro.
El COI conservará durante ocho años todas las
muestras extraídas en Beijing 2008 y probablemente volverá a ponerlas a
prueba a medida que se desarrollen técnicas antidopaje más
avanzadas.
Anteriormente, el COI había almacenado durante 90
días las muestras que habían dado positivo, y 30 días aquellas que
resultaron negativo.
Antes de la celebración de los Juegos de Beijing,
varios infractores quedaron fuera de la cita, lo que Rogge señaló como
otra razón que explica el número inferior de casos de dopaje en
estas Olimpiadas.
"No deberíamos olvidarnos del hecho de que hayamos
detectado 39 positivos antes de la apertura de la Villa Olímpica porque
hemos cooperado con las federaciones internacionales y con los comités
olímpicos nacionales, y les hemos pedido que realizaran el mayor
número de controles antidopaje posible", recordó Rogge.
Siete atletas rusas fueron acusadas de manipular sus
muestras de orina, por lo que se les prohibió participar en los Juegos de
Beijing.
Once pesistas búlgaros renunciaron a participar en
el certamen de la capital china después de haber dado positivo. El mismo
número de halteras griegos dieron positivo por methiltrienolona, un
esteroide anábolico, en marzo y recibieron una suspensión deportiva de dos
años. Fin