BEIJING, 23 ago (Xinhua) -- Tal y como reza su
canción favorita -"El brillo del sol llega después de la tormenta"- un
sonriente equipo chino se esforzó por remediar su fracaso en
semifinales para lograr hoy sábado una consoladora medalla de bronce
en el torneo femenino de voleibol.
La decepción total fue para Cuba, que había ganado
tres oros olímpicas en esta desciplina, se marcha de vacío de la cita de
Beijing.
Con el apoyo ensordecedor de más de 14.000
aficionados que repetían sin parar el ya famoso "Jia You", las chinas
pusieron la gasolina necesaria para vencer a Cuba por 25-26, 21-25, 25-13
y 25-20 y salvar el honor.
"Estaban tan desesperadas, que pensé que se
rendirían en el tercer ser", apuntó un aficionado local, Yi Sheng, en
referencia a la decepcionante actuación de las chinas en la semifinal
disputada el jueves contra Brasil, que las barrió de la pista en tres sets,
con China logrando unos ridículos 14 puntos en la última manga,
sorprendente para el defensor del oro olímpico.
"Pero hoy, observé de nuevo perserverancia en ellas,
la más valorable cualidad que creo que les ayudó a lograr el oro en
Atenas y les ayudará a superar las adversidades para ser más fuertes
en el futuro", declaró a Xinhua Yi, que dirige a sus 28 años una compañía
petrolífera con sede en Beijing.
"En este sentido, la medalla de bronce significa
mucho más que la de oro", declaró.
Con un flojo comienzo, China empezó el partido con
un parcial de 2-6 en contra, del que se repuso gracias a los puntos de
Wang Yimei y Feng Kun, que la pusieron con un 7-6 a favor. La leve
ventaja se mantuvo hasta un 14-13, cuando las chinas explotaron y
consiguieron un punto tras otro hasta completar la manga con un
25-16 a favor.
Cuba reaccionó en el segundo set. Se colocó con un
9-4 a favor apoyada en los puntops de Nancy Carrillo y Yanelis Santos.
Pese a la respuesta de China, que llegó a poner el 17-17 en el marcador,
Rosir Calderón rompió las tablas y Cuba se llevó el set por 25-21
con un punto de la veterana capitana Yumilka Ruiz.
En el tercer set, las chinas salieron dispuestas a
lograr el bronce por la vía rápida. Un parcial 8-4 así lo demostró. en un
suspiro, habían culminado la manda con un incontestable 25-13, y
Cuba desaparecida.
Igualmente comenzó el que a la postre sería el set
decisivo. Las ventajas de 10-5 y 15-10 parecían decidir el partido, pero
Cuba, en un estertor de rabia, consiguió remontar de la mano de
Calderón y situarse con un 20-21. Ahí tocó techo su remontada, pues
las chinas, que bastante decepción se llevaron al caer en semifinales, no
iban a dejar escapar el bronce, y fulminaron toda opción cubana venciendo
por 25-21 y cerrando el encuentro.
Más tarde, Brasil y Estados Unidos, que dirige el
técnico chino Lang Ping, se medieron en la gran final del torneo, en la que
las suramericanas se impusieron a sus rivales norteamericanas por 3-1
(25-15, 18-25, 25-13 y 25-21).
Se trata de la primera medalla de oro olímpica en
voleibol femenino que ha cosechado Brasil. Fin