Trás dias 'para olvidar', Brasil celebra oro inédito en atletismo
  2008-08-23 10:57:51  

     Por Eloyza Guardia 

     RÍO DE JANEIRO, 22 ago (Xinhua) -- Brasil volvió a llorar este  viernes, pero, de esta vez, de alegría por la conquista de Maureen Maggi, primera brasileña a alzarse con el oro en un deporte  individual en Juegos Olímpicos con su salto de longitud. 

     Tras la humillación de ver el fútbol 'pentacampeon' caer el  martes por 3-0 ante Argentina en semifinales y asistir el jueves  al desespero de del conjunto femenino al perder el oro en la final del fútbol para Estados Unidos, los brasileños tuvieron la grata  sorpresa de empezar la mañana del viernes (horario local) con el  pabellón nacional alzado al más alto del podio en el estadio Nido del Pájaro y, mejor, en  una prueba de atletismo. 

     A los 32 años de edad, Maggi logró también otro récord: la  primera presea dorada de Brasil en el más olímpico de los deportes desde hace 1984, cuando Joaquim Cruz, conquistó el oro en la  prueba de los 800 metros. 

     La medalla tuvo asimismo un significado aun más especial para  Maggi, quien volvió a las pistas desde hace solo tres años, tras  quedar suspendida en 2003, días antes de los Juegos Panamericanos  de Santo Domingo, después de dar positivo para la sustancia  prohibida clostebol. 

     En aquella ocasión, la brasileña había logrado la marca de 7,06 metros, dos centímetros por arriba del salto que le convirtió hoy  en campeona olímpica. 

     Maggi decidió, entonces, abandonar la carrera. Se casó con su  compatriota, el ex piloto de Fórmula 1 Antonio Pizzonia, tuvo su  hija Sophía -hoy con tres años de edad-, y se separó. 

     Recién en 2006 volvió a prepararse para su regreso al atletismo y demostró que estaba lista para vuelos más altos en julio pasado, al conquistar el oro en salto largo en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro, con una marca de 6,99 metros. 

     Luego, vinieron el oro en el Sudamericano y el sexto lugar en  salto en largo en el Mundial de 2007, que volvieron a convertirle en una  esperanza de medalla para Brasil, confirmada hoy cuando la  campeona mundial Tatyana Lebedeva marcó un centímetro menos en su  último salto quedando con la plata. 

     En sus primeras declaraciones, al canal SporTV de Brasil, Maggi dedicó la medalla a su hija Sophia y se dijo convencida de que  todos los contratiempos que enfrentó en su carrera hacia la  conquista olímpica formaron parte de un plan divino. 

     "Tengo la certeza de que Dios me preparó un camino diferente  para que todo saliera bien", afirmó la atleta que festejó su  triunfo con una vuelta olímpica por el "Nido de Pájaro", cubierta  con una bandera de su país. 

     La conquista inédita de Maggi ha servido asimismo para despejar las nubes que ensombrecían las esperanzas "verdeamarillas", tras  una madrugada (hora local) que empezó con la derrota del voleibol  playa masculino en la final ante Estados Unidos dejando a Brasil  "apenas" con la plata y el bronce de la modalidad. 

     Luego del oro de la atleta, Brasil tuvo otro motivo para  celebrar con la selección masculina de voleibol que superó a  Italia y buscará ahora el 'bicampeonato' olímpico ante Estados  Unidos, coincidentemente, el mismo rival que las muchachas  enfrentarán por el título femenino. 

     En tanto Maggi seguía hacia la gloria en las pistas de Beijing, la selección masculina de fútbol conquistaba el bronce en Shangai  al derrotar por 3-0 a Bélgica, un evento que no ha acaparado las  atenciones de la hinchada local, frustrada con el vejamen ante  Argentina. 

     Tras el partido, celebrado de manera discreta por los medios  locales, el astro Ronaldinho exhortó a sus compatriotas a valorar  la conquista del bronce pero reconoció que, para la hinchada de su país, "es lo mismo ser segundo o último". Fin 

 
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