PRAGA, 21 ago (Xinhua) -- La República Checa y
Eslovaquia celebraron este jueves una serie de actividades para conmemorar
el 40 aniversario de la invasión de Checoslovaquia por los ejércitos
del Pacto de Varsovia.
El presidente checo, Vaclav Klaus, y su homólogo
eslovaco, Ivan Gasparovic, visitaron una exposición de fotografía de 1968,
abierta al público en la céntrica plaza de Safarik de la capital
eslovaca de Bratislava.
Ambos mandatarios contemplaron las fotografías
tomadas por Ladislav Bielik desde los primeros días de la ocupación de
Checoslovaquia por las fuerzas extranjeras.
Klaus y Gasparovic también colocaron una corona en
el monumento conmemorativo de las tres víctimas a causa de la invasión
soviética que se ubica en las escaleras de la Universidad Comenius de
Bratislava.
La actual generación de políticos debería intentar
prevenir una situación similar, declararon ambos presidentes en un
encuentro celebrado por los acontecimentos de 1968.
"Es un capítulo negro común en la historia de la
República Checa y Eslovaquia", subrayó Gasparovic y añadió que los tanques
nunca pudieron traer la libertad.
Más tarde, en Praga, Klaus señaló en otro
acontecimiento para commemorar el 40 aniversario que la sociedad checa
debería sobreponerse del trauma provocado por la ocupación de
Checoslovaquía por las tropas del Pacto de Varsovia en agosto de
1968.
Los primeros ministros de la República Checa y
Eslovaquia, Mirek Topolanek y Robert Fico, inauguraron una exposición con
motivo del 40 aniversario de la invasión de la Checoslovaquia,
liderada por los soviéticos, en Praga.
También se celebran exhibiciones, que incluyen un
tanque del mismo tipo que invadió Checoslovaquia en 1968, en el exterior
del Museo Nacional de la capital checa.
En el mismo día, la República Checa y Eslovaquia
también realizaron actividades en otras ciudades de ambos países con
motivo de la invasión soviética.
En la noche del 20 y 21 de agosto de 1968, más de
200.000 solados del Pacto de Varsovia, que incluía a la Unión Soviética,
Bulgaria, Alemania Oriental, Hungría y Polonía, entraron a
Checoslovaquia para interrumpir el periodo de liberalización
política.
Las presencia de las tropas en el territorio
checoslovaco fue más tarde "legalizado" por un tratado que la Asamblea
Nacional (Parlamento checoslovaco) aprobó en octubre de 1968.
Los últimos soldados soviéticos abandonaron el
país 23 años más tarde.