Por Eloyza Guardia
BEIJING, 21 ago (Xinhua) -- Tras la segunda derrota
consecutiva de la selección femenina de Brasil ante Estados Unidos en una
final olímpica, jugadoras, comentaristas y aficionados siguen sin entender
por qué el fútbol más famoso del mundo jamás ha conquistado el oro
olímpico.
El público que colmó este jueves el estadio de los
Trabajadores de Beijing, así como los millones de espectadores que vieron
el partido por la televisión tuvieron una sensación de "deja vu" con la
repetición de Atenas 2004.
Luego de empatar sin goles en tiempo normal, Estados
Unidos se impuso por 1-0 a Brasil en la prórroga y se llevó de nuevo el
oro.
Como ocurrió hace cuatro años, la estrella Marta
Vieira da Silva -premiada por la FIFA en 2007 como la mejor jugadora del
mundo- y sus compañeras se esforzaron al máximo; dominaron todo el partido
tras realizar la mejor campaña de la competencia, pero debieron
conformarse nuevamente con la plata.
"Siempre jugamos bien a lo largo de los torneos,
pero en la final no logramos marcar. Yo me pregunto qué le pasa a Brasil
en finales", lamentó Marta, quien el año pasado también se frustró al
perder el partido contra Alemania, que decidió el título del Campeonato
Mundial, disputado también en la capital china.
"No es que no creamos oportunidades. Lo que nos
faltó fue paciencia. Ellas hacen un tiro y anotan, y el que anota gana",
reconoció la delantera en declaraciones a la radio brasileña
"Bandeirantes".
Explicó que las chicas "se desconcentraron cuando
ellas anotaron", y concluyó que "tenemos que aprender a ser pacientes y a
sacar el partido adelante cuando estamos perdiendo".
La frustración es todavía más grande porque las
"chicas" eran la única esperanza de Brasil de lograr una presea dorada en
el fútbol, tras el fracaso de la selección masculina que cayó el martes
por un humillante 3-0 ante Argentina en semifinales, y ahora va a sostener
un duelo con Bélgica por el bronce.
Sin embargo, con la derrota de hoy la reacción de
los analistas deportivos y de los hinchas brasileños ha sido muy distinta
a la del último martes.
"Nuestras chicas jugaron mucho", dijeron varios
jóvenes que asistieron al partido en uno de los muchos restaurantes de Río
de Janeiro colmados en función de la coincidencia del final del juego
con la hora del almuerzo local.
"Me gustaría que la selección masculina tuviera los
mismos cojones", dijo a Xinhua, en tono de broma, el taxista Joao
Almeida.
"Nosotras estamos muy orgullosas de ellas. Es una
prueba de que las mujeres siempre pueden ser mejores ", fue el comentario
de un grupo de amigas reunidas en una confitería para asistir al
partido.
"Las muchachas jugaron con arte, brillo, raza y
amor. Ellas han honrado la camisa verdeamarilla y defendieron a su país
como pocas veces he visto en el fútbol", concluyó el locutor Galvao Bueno
de la red televisiva "Globo" al final del partido.
Al término del partido Brasil-Argentina, el martes,
el mismo Bueno criticó duramente a la selección masculina, con palabras
similares a las que ganaron el mundo al ser dichas por el ex astro
argentino Diego Maradona: "Brasil ha jugado con un equipo chico".
Los pupilos del técnico Carlos Dunga volverán a la
cancha el viernes para intentar buscar al menos el bronce y, quizás,
salvar un poco del respeto y admiración de los hinchas que fueron perdidos
el martes.
Luego, es esperar cuatro años más para ver si
"la maldición del oro olímpico" terminará en Londres 2012.