
El chino Qiu Jian consigue oro en 50m rifle de
tres posiciones masculino
BEIJING, 17 ago (Xinuha) -- La escena hizo recordar
lo sucedido hace cuatro años.
El tirador estadounidense Mattew Emmons sólo
necesitaba 6,6 puntos para ser coronado campeón de la categoría de tiro
con rifle de tres posiciones a cincuenta metros, durante los Juegos
Olímpicos de Beijing.
Pero su último tiro obtuvo un puntaje de 4,4. Con
ello se fueron las posibilidades, no sólo del oro, sino de la plata y
hasta del bronce.
El campeón fue el tirador chino Qiu Jian, con
1.272,5 unidades y que fue seguido por Jury Sukhorukov, de Ucrania, con
1.272,4
Avanzando en la final, con 1.175 puntos, un punto
por detrás de el líder, el esloveno Rajmond Debevec, el tirador
norteamericano de 27 años obtuvo un 9,7 en su primer tiro, mientras que el
veterano esloveno de 45 años hizo un sorprendente 7,7 y entonces fue
superado, para quedar en segundo lugar.
Emmons amplió su ventaja poco después, haciendo que
siete de sus siguientes ocho tiros estuvieran por encima o igual al diez
de calificación.
Mientras tanto, el maduro Qiu, de 33 años,
experimentó algunos altibajos, con marcadores fluctuantes desde 8,8 a
10,6. A pesar de haber sido ubicado en la cuarta posición originalmente,
logró colarse al tercer puesto.
Antes del último tiro, los cuatro mejores marcajes
eran de Emmons, Sukhorukov, Qiu y Debevecm espaciados por 3,3, 0,1 y 1,6
puntos, respectivamente.
Para el último tiro, Sukhorukov obtuvo 9,8, mientras
que Debevec marcó 10,8. El chino, Qiu, quien tuvo el segundo turno en
abrir fuego para este tiro final, tuvo un redondo 10,0, sobrepasando
al rival ucraniano.
Y cuando era el turno de Emmons, fue posible
recordar cómo hace cuatro años, cuando sólo un tiro lo separaba del oro
olímpico, su última bala fue a dar a la diana de otro tirador, y vio pasar
el oro a manos del tirador chino Jia Zhanbo.
En esta ocasión, necesitaba solamente un 9,2 para
romper el récord olímpico, de 1.275,1 puntos, impuesto por Debevec, y le
bastaba un 6,6 para vencer a Qiu y agenciarse el oro. El público
contuvo el aliento y sólo respiró al escuchar el estallido de la
munición al dar en el blanco, que por cierto, esta vez era el
correcto.
Sin embargo, la pizarra de puntuaciones dejó ver un
deshonrroso 4,4, lo que lo empujó hacia el cuarto lugar.
Luego de unos cuantos segundos de desconcierto, la
audiencia hizo una exclamación para aplaudir la suerte del tirador chino,
quien dejó la mirada clavada en el marcador sin creer lo que
pasaba.
Al comprender su suerte, Emmons se arrojó a
los brazos de su esposa Katerina, quien ganó recientemente un oro y una
plata en estos Juegos Olímpicos.