SANTIAGO, 13 ago (Xinhua) -- Las empresas
multinacionales de los países emergentes aún son relativamente pequeñas y
tienen un alcance geográfico limitado, comparadas con las europeas, pero
ya suman la cuarta parte del total de ese tipo de entidades
importantes del mundo, según datos de las Naciones Unidas.
Un artículo de la última versión de la revista de la
Comision Economica para America Latina (CEPAL) señala que la disminución
del costo del capital de estas multincionales en los últimos años y
la creciente ansiedad por expandirse en el exterior está cambiando
rápidamente el panorama.
Si bien los países emergentes de Asia, encabezadas
por China e India, dominan este fenómeno de inversiones en el exterior (en
el 2005 generaban más del 60% de la IED de las economías
emergentes), América Latina también se muestra dinámica.
En sólo diez años, compañías de países como Brasil y
México se convirtieron en líderes de sus respectivos sectores productivos,
transformándose de países de capital extranjero en importantes
inversionistas en el exterior en la última década.
Según cifras de la CEPAL, en el 2007 la inversión
directa de Brasil en el exterior alcanzó a cerca de 35.000 millones de
dólares y la de México a casi 24.000 millones.
El surgimiento de multinacionales latinas, que
compiten con los conglomerados más grandes del mundo desarrollado en cuanto
a su poderío fabril y financiero, es analizado en el artículo "La
emergencia de las multilatinas", escrito por Javier Santiso, Jefe del
Centro de Desarrollo de la Organización de Cooperación y Desarrollo
Económicos (OCDE).
De acuerdo con el artículo, las multilatinas
emergentes más grandes son mexicanas y brasileñas: 85 de las 100 empresas
de primera línea de la región y 35 de las 50 más rentables son
originarias de estos dos países.
También hay factores estructurales que impulsaron
esta expansión, como el espectacular surgimiento de tecnologías de
telecomunicaciones baratas y la introducción de reformas
macroeconómicas que mejoraron el perfil de los países emergentes.
Las compañías brasileñas, mexicanas, indias y chinas
tienen elementos en común que explican su auge. Todas provienen de
países grandes de rápido crecimiento, capaces de dar soporte a grandes
empresas nacionales, y disponen de recursos de bajo costo, como
la mano de obra o los productos básicos.
El artículo destaca otra tendencia importante: la
creciente conexión Sur-Sur. Las compañías chinas están invirtiendo en
Asia, pero ahora también en Sudáfrica y otros países africanos. América
Latina no sólo está en la mira de las empresas chinas, sino que
además interesa a empresas indias.
Esta conexión entre América Latina y Asia podría
ser la tendencia más promisoria de este siglo e ilustrar uno de
los mayores cambios que registra la economía mundial.