WELLINGTON, 30 jul (Xinhua) -- "Aprecio
el debate de hoy y es muy importante para los intercambios personales.
Deseo que los Juegos Olímpicos de Beijing tengan un enorme éxito",
manifestó Rick Barker, ministro neozelandés para Asuntos Internos y
Defensa Civil, dirigiéndose a un grupo de tibetólogos chinos aquí el
martes.
Los tibetólogos chinos mantuvieron debates e
intercambiaron puntos de vista sobre la actual situación e historia del
Tíbet en el edificio del parlamento neozelandés con siete miembros de la
cámara pertenecientes a los partidos Laborista, Nacional y Verde.
El catedrático Sherap Nyima, jefe de la delegación
de tibetólogos chinos, le explicó a los legisladores que el 14º
Dalai Lama había dicho durante su visita a Europa el año pasado que
2008 sería "un año importante" al poder aprovechar las Olimpiadas para
presionar al gobierno chino y llamar la atención de la comunidad
internacional. Los violentos incidentes del 14 de marzo en Lhasa
tuvieron ese telón de fondo.
"Los intelectuales han de tener su propia opinión.
Como tibetólogo, he pensado sobre las raíces del incidente del 14 de
marzo en Lhasa y he escrito varios ensayos sobre este asunto",
indicó Nyima, que es vicepresidente de la Universidad Central de las
Nacionalidades de China.
Comentando las preguntas del representante del
Partido Verde, Keith Lock, Hu Yan, catedrático de la Escuela del Partido
del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh), dijo que
"el Dalai Lama ha estado exiliado durante medio siglo y apenas un
pequeño número de tibetanos le ha acompañado. No pueden representan
al pueblo tibetano. El Dalai Lama ha intentado provocar un odio nacional
argumentando que 'todos los tibetanos odian a las personas de la etnia
Han' ".
"Es totalmente falso. He trabajado en el Tíbet
durante unos dos años y tengo muchos amigos tibetanos allí", señaló Hu Yan,
que es tibetólogo.
El representante del Partido Laborista, Jill Pettis,
que ya había estado en el Tíbet, mostró interés por el impacto de la
apertura de la línea ferroviaria Qinghai-Tíbet en la vida de los
habitantes del Tíbet.
La catedrática Tseyang Changngo, miembro de la
delegación y vicepresidenta de la Universidad del Tíbet en Lhasa, indicó
que los tibetanos describen la línea ferroviaria Qinghai-Tíbet como
un "camino hacia el cielo" o un "camino hacia la felicidad".
"El ferrocarril ha contribuido al desarrollo
económico del Tíbet y es muy cómodo para los pastores tibetanos que van a
Lhasa para peregrinar o recibir atención médica y para los estudiantes
que residen en otras grandes ciudades de China", detalló.
Los tibetólogos chinos también mantuvieron el martes
debates francos con unos 10 expertos en relaciones internacionales de la
Universidad de Victoria y con funcionarios del Ministerio
neozelandés de Asuntos Exteriores.
Asimismo, el miércoles hablarán con
representantes de la comunidad china en Auckland y se reunirán con medios
de comunicación de Nueva Zelanda.