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Brasil busca segundo oro olímpico en voleibol
  30.07.2008 Actualizado a las 09:14:23
 

     RIO DE JANEIRO,29 jul (Xinhua) -- Hay una broma que circula en el  mundillo del voleibol, atribuida al ex jugador e ídolo italiano  Andrea Zorzi, según la cual, Brasil siempre gana la final. 

     El origen del chiste es el espectacular desempeño presentado por  la selección brasileña que participará en los Juegos Olímpicos de  Beijing 2008 en busca de su segundo oro olímpico consecutivo. 

     Desde 2001, cuando Bernardo Rezende ("Bernardinho") asumió el  comando de la selección masculina de Brasil, el "verdeamarillo" ha  sido dominante en competencias internacionales de voleibol. 

     Ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, conquistó dos  Copas del Mundo, dos Mundiales y siete títulos de la Liga Mundial. 

     Durante las finales de la Liga Mundial de Voleibol, el equipo de  ensueño nacional quedó fuera del podio por primera vez en ocho años,  tras perder la semifinal ante Estados Unidos y el bronce ante Rusia  el día siguiente, 

     Nadie dudaba que el conjunto masculino de Brasil se alzaría con  su sexto título consecutivo y el octavo en la Liga.  

     En declaraciones a Xinhua, el entrenador más victorioso del  voleibol mundial expresó molestia de jugar en casa la final de la  Liga Mundial ante la cercanía de Beijing 2008. 

     Sobre qué equipos representan un peligro para Brasil,  Bernardinho citó a Rusia, Estados Unidos, Bulgaria, Italia y Serbia. 

     Sobre la calidad del voleibol del país anfitrión de los Juegos  Olímpicos, el técnico sostuvo que el equipo masculino de China  todavía no ha llegado a un nivel similar al femenino. 

     "Ellos hasta pueden sorprender (en Beijing) pero aún están en un  nivel un poco más bajo que los grandes equipos mundiales", añadió. 

     Según Bernardinho, el secreto para convertirse en un equipo  poderoso es además de "entrenar, entrenar, entrenar", buscar las  personas ideales para conformar el grupo". 

     "Claro que el talento importa pero hay que elegir asimismo  personas dispuestas a trabajar en equipo porque eso es él más  importante en un deporte colectivo y hay que tener conciencia de que  la preparación debe ser permanente", afirma. 

     Autor de un libro de motivación "Transformando el sudor en oro",  Bernardinho citó tres palabras clave para alcanzar el éxito:  perseverancia, dedicación y preparación. El que no acepta esa  filosofía, está fuera de su grupo. 

     "En caso de que alguien no se adapte, seguramente será alejado  del equipo. No soy yo que hago eso, pero es el propio grupo que  decide. Hay que compartir nuestros principios y la creencia de que  nadie es mejor que nadie", apuntó. 

     Bernardinho, graduado en economía, fue jugador suplente de la  selección. 

     El entrenador vive del voleibol y para el voleibol, a un punto que  hasta sus relaciones personales salieron de las canchas. 

     Su actual mujer fue jugadora de voleibol, así como la primera,  quien es madre de su hijo Bruno, "Bruninho", uno de los jóvenes  jugadores de la "verdeamarilla". 

     "Equipo es familia", afirmó Bernardinho, quien dice que su  concepto tiene semejanza al de la "familia Scolari", como se  designaba en Brasil a la selección de fútbol que se alzó con el ' pentacampeonato" bajo la direccion de Felipe Scolari en el Mundial  de 2002. 

     Bernardinho, como "padre", sabe que Beijing será la última  oportunidad de podio para algunos de sus "hijos" que dejarán la  selección. "Ellos (los jugadores) se merecen el oro", aseguró el  entrenador. 

     "Ellos han trabajado mucho, entrenado mucho todos esos años.  Quiero verlos recibir esta medalla de oro, quiero verlos una vez más  en el podio, quiero ver el pabellón brasileño siendo alzado allá". 

     "Nosotros vivimos en un país que tiene la memoria corta. Si no  logramos el oro en Beijing, las personas van a decir que el grupo no  era tan bueno. Conquistar la plata o el bronce en unos Juegos  Olímpicos es motivo de conmemoración en cualquier otra parte, pero  en Brasil, eso no tiene valor", lamentó. 

     Sobre su futuro tras los Juegos Olímpicos, el técnico dijo que va  a seguir en el cargo pero quiere disminuir el ritmo de trabajo para  poder dedicarse más a la "otra familia". 

     Aclaró que continuará al frente de la selección sólo mientras los  jugadores lo quieran. 

     "Si muchos de los jugadores actuales permanecen y desean mi  permanencia, me quedaré, pues mientras haya alguien del grupo, el  espíritu actual seguirá existiendo", concluyó. (Por Eloyza Guardia)