RIO DE JANEIRO,29 jul (Xinhua) -- Hay una broma que
circula en el mundillo del voleibol, atribuida al ex jugador e ídolo
italiano Andrea Zorzi, según la cual, Brasil siempre gana la final.
El origen del chiste es el espectacular desempeño
presentado por la selección brasileña que participará en los Juegos
Olímpicos de Beijing 2008 en busca de su segundo oro olímpico
consecutivo.
Desde 2001, cuando Bernardo Rezende ("Bernardinho")
asumió el comando de la selección masculina de Brasil, el "verdeamarillo"
ha sido dominante en competencias internacionales de voleibol.
Ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004,
conquistó dos Copas del Mundo, dos Mundiales y siete títulos de la Liga
Mundial.
Durante las finales de la Liga Mundial de Voleibol,
el equipo de ensueño nacional quedó fuera del podio por primera vez en
ocho años, tras perder la semifinal ante Estados Unidos y el bronce ante
Rusia el día siguiente,
Nadie dudaba que el conjunto masculino de Brasil se
alzaría con su sexto título consecutivo y el octavo en la Liga.
En declaraciones a Xinhua, el entrenador más
victorioso del voleibol mundial expresó molestia de jugar en casa la final
de la Liga Mundial ante la cercanía de Beijing 2008.
Sobre qué equipos representan un peligro para
Brasil, Bernardinho citó a Rusia, Estados Unidos, Bulgaria, Italia y
Serbia.
Sobre la calidad del voleibol del país anfitrión de
los Juegos Olímpicos, el técnico sostuvo que el equipo masculino de China
todavía no ha llegado a un nivel similar al femenino.
"Ellos hasta pueden sorprender (en Beijing) pero aún
están en un nivel un poco más bajo que los grandes equipos mundiales",
añadió.
Según Bernardinho, el secreto para convertirse en un
equipo poderoso es además de "entrenar, entrenar, entrenar", buscar las
personas ideales para conformar el grupo".
"Claro que el talento importa pero hay que elegir
asimismo personas dispuestas a trabajar en equipo porque eso es él más
importante en un deporte colectivo y hay que tener conciencia de que
la preparación debe ser permanente", afirma.
Autor de un libro de motivación "Transformando el
sudor en oro", Bernardinho citó tres palabras clave para alcanzar el
éxito: perseverancia, dedicación y preparación. El que no acepta esa
filosofía, está fuera de su grupo.
"En caso de que alguien no se adapte, seguramente
será alejado del equipo. No soy yo que hago eso, pero es el propio grupo
que decide. Hay que compartir nuestros principios y la creencia de que
nadie es mejor que nadie", apuntó.
Bernardinho, graduado en economía, fue jugador
suplente de la selección.
El entrenador vive del voleibol y para el voleibol,
a un punto que hasta sus relaciones personales salieron de las
canchas.
Su actual mujer fue jugadora de voleibol, así como
la primera, quien es madre de su hijo Bruno, "Bruninho", uno de los
jóvenes jugadores de la "verdeamarilla".
"Equipo es familia", afirmó Bernardinho, quien dice
que su concepto tiene semejanza al de la "familia Scolari", como se
designaba en Brasil a la selección de fútbol que se alzó con el
' pentacampeonato" bajo la direccion de Felipe Scolari en el Mundial
de 2002.
Bernardinho, como "padre", sabe que Beijing será la
última oportunidad de podio para algunos de sus "hijos" que dejarán la
selección. "Ellos (los jugadores) se merecen el oro", aseguró el
entrenador.
"Ellos han trabajado mucho, entrenado mucho todos
esos años. Quiero verlos recibir esta medalla de oro, quiero verlos una
vez más en el podio, quiero ver el pabellón brasileño siendo alzado
allá".
"Nosotros vivimos en un país que tiene la memoria
corta. Si no logramos el oro en Beijing, las personas van a decir que el
grupo no era tan bueno. Conquistar la plata o el bronce en unos Juegos
Olímpicos es motivo de conmemoración en cualquier otra parte, pero
en Brasil, eso no tiene valor", lamentó.
Sobre su futuro tras los Juegos Olímpicos, el
técnico dijo que va a seguir en el cargo pero quiere disminuir el ritmo de
trabajo para poder dedicarse más a la "otra familia".
Aclaró que continuará al frente de la selección sólo
mientras los jugadores lo quieran.
"Si muchos de los jugadores actuales permanecen y desean mi
permanencia, me quedaré, pues mientras haya alguien del grupo, el espíritu
actual seguirá existiendo", concluyó. (Por Eloyza Guardia)