SANTIAGO, 26 jul (Xinhua) -- Los presidentes de las
fuerzas políticas de Chile suscribieron el "Compromiso Partidos Políticos
por el Bicentenario", documento promovido por el cardenal y
arzobispo de Santiago, monseñor Francisco Javier Errázuriz.
La idea consiste en erradicar las constantes
descalificaciones personales que se han presentado entre los líderes
políticos chilenos, con el fin de llegar al bicentenario de la república
en 2010 con un ambiente más sano y de respeto.
A la ceremonia de la firma celebrada el viernes en
la sede de la iglesia católica asistieron los máximos dirigentes de los
ocho principales partidos de Chile.
Por parte de la coalición de gobierno acudieron los
partidos Demócrata Cristiano, Socialista, Por la Democracia y Radical
Socialdemócrata, además de los derechistas Renovación Nacional y
Unión Demócrata Independiente y de los izquierdistas Partido
Comunista y del Partido Humanista a la firma del documento.
Los líderes partidistas se comprometieron a
enfrentar sus actividades bajo una buena convivencia y en un ambiente de
respeto mutuo, de cara a las elecciones municipales en octubre próximo y
parlamentarias y presidenciales en 2009.
Según el arzobispado el objetivo de esta medida es
"propiciar el reencuentro entre los chilenos, el trabajo responsable por
los más desposeídos y fomentar la participación electoral de los jóvenes,
a través de la firma del documento.
"Nos comprometemos conjuntamente a enfrentar los
eventos electorales próximos en un clima de convivencia y respeto mutuo",
dice un párrafo del documento.
Monseñor Errázuriz señaló que "el pueblo, y de
manera especial los jóvenes, que detestan las discriminaciones, quieren
percibir signos de amistad y confianza entre sus representantes. No los
quiere enemistados entre ellos".
El prelado abogó porque en Chile haya una imagen
constructiva en la labor parlamentaria y en el trato que se dan los
partidos entre sí, al agregar que se debe "desterrar de la contienda
política las descalificaciones personales".
También criticó a los servidores públicos "que se
enriquecen en el desempeño de su cargo" y aludió a la intervención
electoral al recordar a gobiernos europeos que "no acumulan inauguraciones
espectaculares en último momento".
Es necesario "desterrar de la contienda política las
descalificaciones y recriminaciones a partidos por lo que hicieron
hace 38, 30 o 25 años", indicó el líder religioso.
El presidente del partido Renovación Nacional,
Carlos Larraín, dijo que "las recriminaciones son siempre antipáticas,
pero lo son particularmente cuando se refieren a hechos en los cuales las
responsabilidades individuales no siempre son fáciles de precisar".
El máximo dirigente comunista, Guillermo Teillier,
indicó que "a veces no hay que atacar a las personas como tales
directamente, pero sí que no podemos desterrar de las ideas nuestra
memoria histórica. A mi me parece imposible, por ejemplo, que yo no pueda
hablar de lo que fue la experiencia del golpe de estado en Chile".
La presidenta democristiana Soledad Alvear enfatizó
que "si hay algo fundamental en la calidad de la política, es que pueden
existir diferencias de opinión, divisiones, y eso es natural, sano,
incluso para una democracia.
Sin embargo señaló que por ningún motivo eso debe
significar descalificaciones personales. "Eso hace que la ciudadanía se
aleje de la actividad política", añadió.
El líder del Partido por la Democracia, Pepe
Auth, mencionó que una de las razones por las cuales firmó la carta, es
"porque el espíritu de este texto invita a reemplazar las descalificaciones
por la discusión de ideas".