QUITO, 22 jul (Xinhua) -- El "solitario Jorge", la
última tortuga gigante que habita en las islas ecuatorianas de Galápagos,
logró aparearse a los 105 años y tres de los huevos hallados están bajo
celosa observación, informaron hoy autoridades del Parque Nacional
Galápagos (PNG).
"Jorge" es el último sobreviviente de la especie de
tortugas conocida científicamente como "Geochelone abigdoni", originaria
de la isla Pinta, y su inapetencia sexual era hasta ahora un enigma
para los científicos, señalaron expertos del PNG en un comunicado.
La tortuga gigante, de unos 105 años de edad,
convivía con dos hembras desde 1993 y hasta la fecha no había mostrado
ningún interés reproductivo, sin embargo su comportamiento cambió hace dos
semanas y una de las compañeras, identificada con el número 107, puso
nueve huevos que fueron hallados este lunes por los guardabosques.
"Antes Jorge agredía a sus compañeras y era muy
territorialista, por lo que incluso se tenía que colocar su alimento
independiente del de las hembras, pero ahora las acepta y comparte con
ellas", afirmó el guardaparque de Galápagos, Fausto Llerena.
De los nueve embriones descubiertos en el nido sólo
tres están intactos, cuatro aparecieron rotos y dos presentan fisuras.
Los huevos fueron puestos en incubadora, y "se
tendrá que esperar entre 120 y 130 días para saber si son fértiles",
indicó el PNG.
En caso de que se concrete la reproducción, "tendrán
que pasar varias generaciones (genéticamente hablando) para" lograr
descendencia pura de la especie del solitario "Jorge".
Esta situación "implicaría siglos, considerando la
longevidad de las tortugas y lo tardío de su madurez sexual", estimaron
los especialistas citados por el Parque.
Los especialistas estiman que las tortugas gigantes
pueden vivir hasta 200 años.
Los quelonios (reptiles) dan nombre a las islas
Galápagos, declaradas Patrimonio Natural de la Humanidad hace tres
décadas.
El hallazgo de los huevos representan
posibilidades de preservación para la especie "Geochelone abigdoni" o
tortuga gigante, la cual residió en la Isla Pinta, en el archipiélago
ecuatoriano de Galápagos, a unos 1.000 kilómetros de las costas
continentales ecuatorianas, según el PNG.