RIO DE JANEIRO, 22 jul (Xinhua) -- Brasil ha firmado
acuerdos con empresas de diferentes países para validar en el exterior
ocho variedades de frutas desarrolladas en el país por intermedio de
técnicas de mejoramiento genético, informaron hoy fuentes oficiales.
Los acuerdos fueron firmados por la estatal Empresa
Brasileña de Pesquisa Agropecuaria (Embrapa), mayor centro mundial de
investigaciones en agricultura tropical y que desarrolló los nuevos
tipos de cultivares, informó este organismo en su página web.
El objetivo de los acuerdos es facilitar la
comercialización de esas variedades en el exterior y ahorrar recursos que
podrán ser destinados a la inversión en investigación.
Los nuevos linajes de frutas desarrollados por lo
general tienen una mayor productividad que los originales o son más
resistentes a enfermedades y a la escasez de lluvia o están adaptados para
ambientes y climas específicos.
La Embrapa generalmente validaba personalmente sus
tecnologías tanto en el país como en el exterior antes de
comercializarlas, pero la nueva estrategia permite la participación de una
empresa extranjera en el proceso.
Esas empresa están interesadas en anticipar la
validación de los cultivares en las condiciones climáticas y de suelo en
que serán plantadas, lo que le permite a la Embrapa reducir el tiempo para
finalizar la tecnología y anticipar el retorno por su inversión.
Según el gerente general de la división de Embrapa
para las Transferencia Tecnológica, José Roberto Rodrigues Peres, desde
que la nueva estrategia fue adoptada, en diciembre pasado, ya han sido
firmados ocho contratos con empresas extranjeras.
El primero fue suscrito con la empresa surafricana
Colors Fruit, que estaba interesada en validar en el exterior las uvas sin
semillas desarrollada por la Embrapa y que han generado interés a
empresas de Chile, Perú, Barbados y España.
La misma empresa surafricana, así como una española,
se interesó en una variedad de melocotón desarrollada para climas
templados.
Una empresa inglesa, por su parte, se interesó en
validar una variedad de moras desarrollada por la Embrapa para otros
climas.
Según Peres, los contratos permitirán reducir las
dificultades burocráticas, financieras, presupuestarias y logísticas que
Embrapa enfrenta para registrar tecnologías en el exterior y que limitan
su actuación y su ingreso a los mercados mundiales.
El funcionario explicó que generalmente el contacto
de la Embrapa con las empresas extranjeras se producía ya en la etapa de
comercialización de productos acabados.
"Pero el interés creciente del mercado internacional
hizo con que nuestro equipo buscase alternativas para aprovechar las
oportunidades del momento. Las empresas terminan actuando como
representantes de Embrapa en el exterior y pueden recibir licencias
(para usar las tecnologías) en etapa posterior", agregó.
La negociación garantiza los derechos de la Embrapa
sobre los cultivares debido a que apenas permiten la negociación de
tecnologías protegidas.
Las empresas contratistas se comprometen a
asumir todos los costos con la importación de las tecnologías y su validación,
y con el proceso para proteger los materiales en el
exterior.