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ENTREVISTA: Improbables progresos sobre cambio climático en Cumbre  del G8, considera catedrático nipón
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ENTREVISTA: Improbables progresos sobre cambio climático en Cumbre  del G8, considera catedrático nipón
  05.07.2008 Actualizado a las 19:50:21
 

     TOKIO, 5 jul (Xinhua) -- La próxima Cumbre del Grupo de los  Ocho (G8) difícilmente logrará progresos en lo referente al cambio climático debido a los diferentes intereses nacionales y puntos de vista entre los países desarrollados y los países en desarrollo,  así como entre los propios países desarrollados. 

     Así es como lo ve Ryo Fujikura, catedrátido del Departamento de Medio Ambiente Humano de la Universidad de Hosei, que fue  entrevistado por Xinhua en vísperas a la celebración de la Cumbre  del G8 entre el 7 y el 9 de julio en la prefectura de Hokkaido, al norte de Japón. Se piensa que el cambio climático será uno de los  temas de conversación más importantes durante la cumbre. 

     UN PRELUDIO ADECUADO DE DEBATES 

     Esta reunión será la primera de los últimos años que concede  prioridad al tema del cambio climático, como una cuestión que  preocupa a la agricultura y a la seguridad como aspecto previo,  según Fujikura. 

     "La publicación del Cuarto Análisis de Valoración del Panel  Intergubernamental de las Naciones Unidas sobre el Cambio  Climático (IPPCC, siglas en inglés) puede servir como contexto  para el énfasis sin precedentes que ha dado esta cumbre al cambio  climático", indicó Fujikura. 

     "Aunque los factores que están detrás del calentamiento global  son complicados y mucha gente se pregunta si el deshielo del  Ártico o los frecuentes tifones son resultado del cambio climático o fruto del normal desarrollo de las actividades de la Tierra, lo  cierto es que la temperatura ha aumentado y la gente entiende que  hay que hacer algo contra eso". 

     Fujikura apuntó que el cambio climático fue elegido como uno de los principales temas porque sería relativamente sencillo que los  líderes lograsen algún consenso en esta materia. 

     Comparado con cuestiones como la agricultura o el empleo, donde los miembros del G8 varían enormemente sus respectivas posiciones, el medio ambiente parece una preocupación común y un preludio  adecuado para la reunión, comentó Fujikura. 

     DIFICULTADES PARA ENFOQUES SECTORIALES Y OBJETIVOS A MEDIO  PLAZO 

     Sobre el recorte de las emisiones de gases con efecto  invernadero (GHG, siglas en inglés), uno de los aspectos clave en  la cuestión del cambio climático, los miembros del G8 tienen sus  propios puntos de vista al respecto. 

     "Obviamente, los países europeos intentan establecer reglas del juego a su favor para estimular su competitividad internacional  respecto a Estados Unidos y a Japón", indicó Fujikura. 

     "Sin embargo, la mentalidad tradicional del pueblo japonés no  se va a comprometer con nada que vaya más allá de su capacidad  porque temen que nadie asuma la responsabilidad si no se consiguen los objetivos. Están acostumbrados a ponerse objetivos de mínimos  que puedan lograr con toda seguridad, Así pues, Japón propondrá en la cumbre el mecanismo de progresos sectoriales", agregó. 

     Fujikura indicó que, personalmente, considera que el avance  sectorial es científico y razonable, pero que los distintos  intereses económicos pueden dificultar que otros países lo apoyen. 

     "El progreso sectorial le viene bien a Japón, pero Europa, que  está dispuesta a pedir objetivos digitales estrictos, quiere  establecer un mecanismo desventajoso para Japón", dijo Fujikura. 

     Indicó que los países en vías de desarrollo, especialmente  China e India, no estarán de acuerdo con tener un mecanismo  sectorial por el hecho de establecer objetivos de mínimos. 

     "Dado que China ha reiterado su compromiso con el ahorro  energético pero se ha negado a que otros países interfieran en el  establecimiento de sus objetivos de reducción, todos los países en vías de desarrollo quieren llevar a cabo su proceso de ahorro  energético y reducción de GHG de acuerdo con su propia estrategia. Desde esa perspectiva, no aceptarán un mecanismo sectorial". 

     Fujikura apuntó que no era optimista respecto al logro de  progresos tangibles en la cumbre. "Difícilmente habrá resoluciones sustanciales, ya que Estados Unidos y Europa serán los que más  comprensivos se muestren ante la propuesta japonesa de avances  sectoriales". 

     Asimismo, predijo que los debates sobre los objetivos de  reducción a medio plazo para el año 2020 no llevarán posiblemente  a ningún consenso. 

     "Una resolución del G8 necesita una ratificación unánime de  todos los líderes, pero Estados Unidos no tomará una decisión así  al menos hasta finales de año", agregó. 

     OPTIMISMO EXCESIVO SOBRE EL PAPEL DE LA TECNOLOGÍA 

     Fujikura expresó su preocupación sobre lo excesivamente  optimista que era la gente acerca del papel de las tecnologías  para afrontar el calentamiento global. 

     Indicó que el dióxido de carbono difiere de otras fuentes de  contaminación en que la emisión de gas no se puede evitar mientras haya actividades humanas. 

     "Es cierto que la tecnología juega un papel importante, de  veras, pero mayor significancia tendría el establecimiento de un  sistema que promoviese la reducción voluntaria de emisiones de GHG ", apuntó Fujikura . 

     "El desarrollo de biodiésel ejemplifica la denominada  redundancia tecnológica", señaló. 

     El uso de biodiésel puede ayudar a recortar las emisiones de  dióxido de carbono, pero en el proceso de producción de materias  primas necesarias como el maíz se consume energía y se emite  dióxido de carbono en la siembra, la recogida y el transporte,  explicó Fujikura. 

     "La energía que se ahorra se compensa con la que se consume,  por lo que no se cumple el objetivo de recortar las emisiones",  añadió. 

     "Es imperativo que la sociedad no se construya sobre vehículos  particulares", comentó este experto, que considera la explotación  del biodiésel un movimiento en el sentido equivocado. 

     Fujikura indicó que exigir impuestos por el combustible y la  energía eléctrica hará subir los precios de la gasolina y de la  electricidad e incentivará que los consumidores apaguen el aire  acondicionado y usen el servicio público de transportes, lo cual  contribuye a crear una sociedad que se pueda llamar así. 

     "Un mejor modo de vida, por tanto, es la medida fundamental  para recortar las emisiones de GHG", dijo Fujikura. 

     En 2004, el ministerio japonés de Medio Ambiente propuso un  proyecto de ley para introducir un impuesto medioambiental en 2005 y esta medida fue vetada por los departamentos gubernamentales,  particularmente por el ministerio de Economía. En los siguientes  dos años, no se propusieron proyectos de ley similares. 

     "Japón parece que se tomará la cumbre como una oportunidad para buscar justificaciones para la introducción de un impuesto  medioambiental", indicó Fujikura. 

     EL FORO DEL G8 NECESITA SANGRE RENOVADA 

     Fujikura señaló que el foro del G8 necesita nuevos miembros que le inyecten vitalidad. 

     "En lo que al foro se refiere, la influencia del G8 ha estado  en descenso", dijo Fujikura, mencionando la aparición de economías emergentes como China e India. 

     Sin la participación de naciones como China e India, el foro  del G8 está condenado a ver cómo su influencia desciende en los  asuntos internacionales, puntualizó. 

     La Cumbre del G8, un foro que reúne a los países más ricos del  mundo, existe desde noviembre de 1975, cuando los líderes de Reino Unido, Francia, Italia, Japón, Estados Unidos y la enconces  República Federal de Alemania (parte occidental) se reunieron en  Francia para celebrar su primera cumbre económica. Fin