CHENGDU, 4 jul (Xinhua) -- Casi dos meses después de
haber regresado a sus hogares en la provincia suroccidental china de
Sichuan tras el devastador terremoto del 12 de mayo, más de 600.000
trabajadores inmigrantes se enfrentan ahora al dilema de dónde
trabajar.
Cui Rusheng, un agricultor de la ciudad de Shifang,
gravemente afectada por el seísmo, esperaba el miércoles su oportunidad en
una concurrida oficina de empleo situada en el distrito de Jinjiang
de Chengdu, capital provincial.
"Dejé mi trabajo como conductor en una compañía de
distribución de mercancías en Chengdu el segundo día tras el terremoto y
regresé apresuradamente a mi casa". Cui se considera una persona muy
afortunada, puesto que encontró a su familia sana y salva, además de
comprobar que su casa había sufrido sólo algunos daños.
Los campesinos de esas zonas, muchos de los cuales
se han convertido en trabajadores inmigrantes en los núcleos urbanos,
perdieron sus trabajos al abandonar las ciudades para visitar a sus
familias en las áreas afectadas por el temblor. Estos días acuden a ese
tipo de mercados de empleo en Chengdu en busca de una nueva ocupación.
Sichuan es la principal fuente de trabajadores
inmigrantes en el oeste de China, con 20 millones de campesinos que
dejaron el año pasado el campo con destino a las ciudades en busca de
trabajo. Más de 11 millones salieron de la provincia con este
propósito, según las cifras oficiales.
La investigación del gobierno ha revelado que más de
600.000 trabajadores inmigrantes se desplazaron a sus pueblos natales
después del terremoto de 8,0 grados de magnitud que sacudió la
provincia, para conocer la situación de sus familiares.
"El seísmo ha privado a 1,15 millones de residentes
rurales en la provincia de sus medios de vida, ya que las continuas
réplicas provocaron graves daños en las tierras de cultivo y los bosques
de la zona", aseguró el vicegobernador Li Chengyu en un reciente
informe sobre el desastre.
Li afirmó que el 80 por ciento de los campesinos
eran personas que habían tenido dificultades para encontrar un trabajo por
sus condiciones físicas o su falta de capacitación laboral.
En Wenchuan, epicentro del seísmo, la organización
local de trabajo encontró empleos para casi el total de 6.000 trabajadores
inmigrantes del distrito que habían regresado a sus pueblos natales.
Las personas desempleadas en Wenchuan también incluían a cerca de 3.000
campesinos que habían trabajado en un parque industrial local que resultó
destruido en el temblor.
Muchos trabajadores inmigrantes originarios de las
zonas sacudidas por el fuerte temblor decidieron no volver a las
ciudades a trabajar para participar en las tareas de reconstrucción
en las zonas afectadas por el terremoto.
Hasta el momento, las autoridades han ordenado el
traslado de más de 70.000 residentes de Wenchuan por los posibles
desastres geológicos secundarios que podría sufrir la zona. Los
trabajadores inmigrantes que visitaron a sus familias han participado en la
construcción de los asentamientos temporales, instalando tiendas de
campaña y casas prefabricadas. Sin embargo, muchos de ellos dijeron que
abandonarían la zona tan pronto como se hubieran finalizado estas
tareas.
La organización de empleo en Wenchuan informó que
había acumulado 15.000 ofertas laborales de 260 compañías de todo el
país, y prometió dar prioridad a las personas desempleadas en el
distrito.
Ayudar a encontrar trabajo a las personas de las
áreas afectadas por el seísmo es una cuestión prioritaria en la agenda
de los trabajos de auxilio y recuperación tras el seísmo.
El viceprimer ministro, Zhang Dejiang, convocó una
reunión del Consejo de Estado, gabinete central, en Chengdu el lunes, e
instó a 19 provincias y municipalidades, incluidas las prósperas
Beijing, Guangdong (sur) y Zhejiang (este), que ayuden a dar respuesta al
problema del empleo para los trabajadores inmigrantes de Sichuan.
Diversas fuentes que asistieron a la reunión
declararon que se habían firmado 20 acuerdos de ayuda laboral, al tiempo
que las autoridades se comprometieron a crear 100.000 nuevos puestos en
Sichuan antes de septiembre, además de proporcionar formación
laboral para 170.000 residentes locales. Fin