RIO DE JANEIRO, 3 jul (Xinhua) -- El gobierno
brasileño fortaleció hoy su programa nuclear con la creación de una
comisión interministerial que tendrá la misión de fijar metas y
directrices para el desarrollo del llamado Programa Nuclear
Brasileño.
El Comité de Desarrollo del Programa Nuclear
Brasileño, que también será responsable por supervisar las investigaciones
y aplicaciones de la tecnología nuclear en el país, fue instituido
mediante un decreto del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da
Silva, publicado hoy en el Diario Oficial de la Unión.
El decreto fue publicado dos días después de que el
ministro de Medio Ambiente, Carlos Minc, manifestó su oposición personal a
la construcción de nuevas plantas nucleares de generación eléctrica en
el país, pero su intención de aceptar lo que sea decidido por el
gobierno al respecto.
Igualmente, se produce poco después de que el
ministro de Minas y Energía, Edison Lobao, aseguró que, además de las dos
plantas nucleares ya en funcionamiento en Brasil y de una que está en
construcción hace muchos años, el gobierno se propone construir
otras cuatro centrales en los próximos años.
El Comité estará integrado por los ministros de la
Casa Civil (que coordinará el grupo), Minas y Energía, Ciencia y
Tecnología, Defensa, Medio Ambiente, Desarrollo, Industria y Comercio,
Planificación, Hacienda y Relaciones Exteriores.
También formarán parte del grupo el jefe de
Seguridad Institucional de la Presidencia y el secretario de Asuntos
Estratégicos de la Presidencia.
Según el decreto publicado hoy, el Comité podrá
invitar a representantes de otros organismos y del sector privado para
participar en sus reuniones.
El Comité también estará habilitado para crear
grupos técnicos que puedan asesorarle en los asuntos específicos del
Programa Nuclear Brasileño.
El Programa Nuclear Brasileño, impulsado
inicialmente por el régimen militar que gobernó Brasil entre 1964 y 1985,
prevé diferentes proyectos.
Entre ellos, está la construcción de plantas de
generación eléctrica, el desarrollo de un submarino de propulsión nuclear,
el desarrollo de tecnología propia para enriquecer uranio y la adopción
de la tecnología nuclear en aplicaciones medicinales, agrícolas y
científicas.
La única restricción es el desarrollo de armas
nucleares, cuya fabricación está expresamente prohibida por la
Constitución.
Brasil ya tiene en operación las centrales nucleares
de Angra 1 y Angra 2, que generan cerca de 1.500 megavatios de energía, lo
que corresponde al 2 por ciento del total producido en el país.
El gobierno anunció la reanudación de la
construcción de Angra 3, una central cuya construcción comenzó en 1984 y
fue suspendida poco después por problemas presupuestarios.
La meta del gobierno es que las obras sean
reanudadas este año con un costo de 7.300 millones de reales (unos 4.562,5
millones de dólares), y que la central entre en operaciones en 2013, con
una capacidad para generar 1.000 megavatios de energía.
El ministro de Minas y Energía anunció esta semana
que, además de Angra 3, Brasil construirá otras cuatro plantas en las
regiones sureste y noreste del país, y que el ministerio está en la fase
final de los estudios para determinar la localización de las
plantas.
Además de tener las sextas mayores reservas
mundiales de uranio, con unas 309.000 toneladas, Brasil ya desarrolló
tecnología propia para enriquecer uranio, aunque aún no ha completado el
ciclo del combustible nuclear, para convertir uranio bruto en gas.
Fin