SANTIAGO, 3 jul (Xinhua) -- A pesar del malestar que
causó en Chile la demanda de Perú para revisar los límites marítimos, el
Senado chileno ratificó un Acuerdo de Libre Comercio (ALC) con su
vecino, el cual profundiza e integra las áreas de Solución de
Controversias, Inversiones y Comercio de Servicios.
Este acuerdo quedó en condiciones de ser promulgado
como ley por la presidenta Michelle Bachelet, y representa una fuerte
señal que Chile envía a Perú, al apuntar no sólo al fortalecimiento de las
relaciones bilaterales, sino también al colocar a Sudamérica en el
centro de su estrategia internacional.
Las relaciones bilaterales tuvieron un enfriamiento
desde enero pasado, cuando el gobierno de Alan García interpuso ante el
Tribunal de la Haya un reclamo para la revisión de los límites
marítimos.
Perú plantea que se deben establecer los límites
marítimos tomando como base el Punto de la Concordia para proyectar, en un
trazo equidistante, las 200 millas de dominio marítimo. En total, la
zona reclamada llegaría a unos 35.000 kilómetros de mar.
Chile usa la línea del paralelo para fijar la
frontera marítima, y argumenta que el límite territorial no está a orillas
del mar, sino en el denominado Hito 1, unos 220 metros tierra
adentro.
Además, sostiene que esos límites fueron fijados en
los tratados de 1952 y 1954, que según Perú son solamente acuerdos
pesqueros.
El gobierno chileno considera estratégico este
acuerdo económico para mejorar sus relaciones entre ambos países, que se
enfrentaron en el siglo XIX en la guerra del Pacífico, cuando Perú y
Bolivia fueron derrotados por Chile y éste ocupó miles de kilómetros de
sus territorios.
Este tratado está unido al compromiso de asociación
de Chile con la Comunidad Andina de Naciones (CAN), y debiera favorecer al
conjunto de los países ribereños del Pacífico para enfrentar los
desafíos y oportunidades que impone la región del Asia-Pacífico,
donde se encuentran los países de mayor dinamismo económico en el
mundo.
Adicionalmente, Chile y Perú han suscrito otros tres
importantes acuerdos en materia económico-comercial: un Acuerdo para la
Promoción y Protección Recíproca de Inversiones el año 2001; un
Acuerdo para Evitar la Doble Tributación en 2004 y un Acuerdo de
Cooperación Aduanera suscrito también ese mismo año.
Perú es el tercer lugar de destino de las
exportaciones chilenas en América Latina, tras China y Estados
Unidos.
Durante 2007, estos envíos llegaron a los 1.035
millones de dólares, lo que representó un aumento de 9,9 por ciento
respecto al año anterior.
Por su parte, las importaciones chilenas desde Perú
alcanzaron los 1.687 millones de dólares que, en comparación al año 2006,
subieron 15,3 por ciento.
Actualmente, la inversión directa de Chile en Perú
registró un monto superior a los 5.500 millones de dólares entre 1990 y
2007, lo que ubica a Perú como el tercer destino de las inversiones
chilenas en el extranjero.
La canasta exportadora chilena se encuentra
altamente diversificada, con 2.782 productos y 1.641 empresas, con una
composición marcada por productos no tradicionales, lo que implica
una gran posibilidad para nuestros pequeños empresarios y para la
generación de empleo.
Este nuevo ALC debería potenciar las oportunidades
de negocios en ambos países, favoreciendo aún más la actividad
empresarial, no sólo las grandes sino también las medianas y
pequeñas.
Se espera que con este convenio se amplíe el
comercio, no sólo de bienes sino también el de servicios, y que se amplíen
mucho más las inversiones directas.
Además, debería tener un especial impacto en la zona
fronteriza chileno-peruana, estimulando el comercio, el turismo y el
transporte.
El canciller chileno Alejandro Foxley dijo que este
acuerdo dinamizará aún más los vigorosos intercambios económicos entre
Chile y Perú.
Y agregó: "El nuevo marco jurídico, tanto en
inversiones como con el renovado mecanismo de solución de controversias,
entregarán mayor seguridad y transparencia a los agentes económicos de
ambos países".
Destacó que el acuerdo con Perú permitirá abrir
nuevas oportunidades de negocios y empleos para el desarrollo de las
Regiones de Arica-Parinacota y Tarapacá, al facilitar el movimiento
de personas, los negocios, el turismo y el transporte, así como la
concreción de inversiones en puertos y carreteras. Fin