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El sudeste asiático, bajo riesgo de crisis
  03.07.2008 Actualizado a las 10:00:39
 

     BANGKOK, 2 jul (Xinhua) -- Mientras la reciente inestabilidad  en las bolsas del sudeste asiático ha sido atribuida a los  crecientes precios del petróleo y al declive de la economía  estadounidense, algunos analistas apuntan a problemas más  fundamentales que podrían resultar en una repetición de la crisis  financiera asiática de 1997. 

     Con todo, la región logró escapar con éxito del precipicio de  una nueva crisis durante la primera mitad de 2008, pese a que los  factores de riesgo persisten y suponen un peligro cara al futuro. 

     El crecimiento del precio del petróleo durante este año ha  retenido el alto ritmo de crecimiento económico del sudeste  asiático del año anterior. Especialmente, mientras Vietnam, el  país en desarrollo con mayor potencial de la región, sufría un  repentino traspié económico este año, otros países de alrededor  han tenido que adoptar acciones macro-reguladoras con varias  políticas económicas ya que todo la región comparte una cadena  económica. 

     Sin embargo, los precios de la energía y de los alimentos, que  han alcanzado nuevos récords una y otra vez desde comienzos de  2008, todavía han traído la inflación a los miembros de la ASEAN,  con una estimación total anual del 5 por ciento en Malasia, el 6  por ciento en Singapur, el 10 por ciento en Tailandia, el 11,2 por ciento en Indonesia, y más del 20 por ciento en Vietnam. 

     En el contexto de la globalización, la inversión extranjera y  la exportación también vieron dificultades en estas naciones  debido a la economía insensible de los Estados Unidos. Algunos  países que tradicionalmente han tenido unas relaciones estrechas  con Estados Unidos en el ámbito comercial, y tienen en la  inversión extranjera y la exportación sus principales motores  económicos, como es el caso de Tailandia y Singapur, sufrieron  mucho a raíz de la crisis hipotecaria de alto riesgo. Tras la  debilidad comercial, algunas monedas se vinieron abajo, con el  bath tailandés o el peso filipino. 

     Mientras, en el lado interior de la región, la caída económica  repentina y espectacular de Vietnam -que asistió a un 26,8 por  ciento de inflación en junio, un déficit de cuenta corriente en  espiral, el mercado de acciones con la peor actuación en lo que va de año, y los más recientes rumores de que el gobierno ha pedido  un paquete de ayuda del Fondo Monetario Internacional- está  afectando negativamente a la confianza de la región, pese a que  las autoridades en Hanoi han negado los rumores de que haya una  crisis financiera. 

     Obviamente, la caída de los mercados de propiedad, divisas y  acciones de Vietnam han causado tensión entre los investores en  toda Asia, que todavía recuerda la reciente crisis financiera de  1997 y 1998. Pese a que Hanoi se movió rápido y otorgó unas  vacaciones de tres días a su centro de cambio de moneda, esta  medida no ha calmado los muchos miedos del mercado, que ahora se  están expandiendo a los vecinos. 

     El 2 de julio de 1997, la depreciación del bath tailandés  provocó una crisis financiera regional que barrió la mayoría de  los mercados del sudeste asiático y daño seriamente la economía de los países de la zona. Desde entonces, el mercado financiero del  Sudeste Asiático ha sido muy sensible, siempre preocupado ante un  posible rebrote de la crisis. 

     De esta forma, algunos gobiernos vecinos se vieron obligados a  elevar las tasas de interés y apreciar sus monedas para ajustar  las bases macroeconómicas. Mientras, buscaron atraer a los  inversores extranjeros, explicando la estabilidad de la liquidez  del mercado y resaltando la inmunidad económica. Aparentemente,  temen una rápida retirada del capital extranjero. 

     Durante los primeros seis meses de 2008, a través de varios  ajustes políticos, el sudeste asiático logró sobrevivir en una  atmósfera plena de factores económicos negativos, aunque todavía  no se pueda decir que se haya "evitado" una crisis. El Centro de  Investigación de Kasikorn, think tank económico tailandés, apuntó  en un informe reciente que sigue habiendo riesgos en la estructura económica profunda de los países del Sudeste Asiático, que podría  venirse abajo si no acompaña la situación durante la segunda mitad de 2008. 

     El informe señaló que si Vietnam no es capaz de controlar su  economía en declive en un futuro inmediato, la inversión  extranjera y el capital que entraron en el país durante los  últimos años podrían ser retirados rápidamente y a gran escala.  Esto afectaría de la misma forma a los países vecinos ya que la  completa confianza extranjera en el mercado regional es cada vez  más baja. 

     Como resultado, varios gobiernos en la región rebajaron su  crecimiento económico para 2008. Tailandia y Malasia cambiaron su  previsión del 6 por ciento al 5 por ciento, Filipinas lo hizo del  6,3 por ciento al 5,3 por ciento, Indonesia del 6,4 por ciento al  6 por ciento, y Singapur del 4,5 por ciento al 4 por ciento. 

     Todo indica ahora a que las economías del Sudeste Asiático,  acosadas por la deuda y bajo constante presión de una  reestructuración financiera y corporativa, sufren riesgo de tener  problemas financieros, desde interior y desde el exterior. Trazar  una serie de políticas cautas, activas y flexibles es la forma más efectiva de abandonar el riesgo de una potencial crisis. Fin