LIMA, 28 jun (Xinhua) -- El gobierno de Bolivia
propuso hoy la salida del embajador de Estados Unidos, Philip Goldberg, a
quien acusa de entrometerse en los asuntos internos del país.
Goldberg ha cambiado la gestión diplomática, que
debería cumplir, para hacer política, pues se ha reunido con opositores,
dijo el portavoz gubernamental Iván Canelas, según despachos de hoy
procedentes de La Paz, la capital administrativa boliviana.
Goldberg manipula la asistencia a Bolivia de la
Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y la
canaliza hacia la oposición para desestabilizar al gobierno del
prsidente Evo Morales, agregó.
La línea de USAID es asumida por el embajador y si
la institución "hace una acción política en territorio nacional" el
responsable es el diplomático, apuntó. Con el cambio de diplomático la
intromisioin ya no sucedería, agregó.
El portavoz Canelas indicó que dentro de esas
acciones están las reuniones que sostuvo el diplomático estadounidense con
los prefectos y sectores de la oposición a Morales.
"Está comprobado, se lo ha visto (a Goldberg) en
hoteles de Santa Cruz", aseguró el vocero, en referencia al departamento
oriental cuyo prefecto (gobernador) y frente cívico son contrarios al
régimen de Morales.
"Tenemos información, incluso de que Usaid financió
algunos pasajes (aéreos) para que varios funcionarios de estos
sectores viajen a Estados Unidos", apuntó Canelas.
"Usaid funciona con una jefatura y el que define las
políticas de Usaid (en Bolivia) es el embajador (Goldberg) y en ese
ámbito, esta situación podría cambiar si es que hay un embajador que
primero respete el país, respete nuestra soberanía, nuestra dignidad
y cumpla una labor diplomática y no de ingerencia política", aseveró
Canelas.
Usaid realizó las gestiones para el viaje de los
prefectos de Santa Cruz, Rubén Costas; de Beni, Ernesto Suárez; de
Cochabamba (centro), Manfred Reyes Villa; y de Tarija (sur), Mario
Cossío, que visitaron Washington en noviembre de 2007.
En esa fecha los prefectos se quejaron ante la
Organización de los Estados Americanos (OEA) y la Organización de las
Naciones Unidas (ONU), supuestos atropellos a la democracia por parte del
gobierno del presidente Evo Morales.
En ese entonces, el ministro de la Presidencia, Juan
Quintana, denunció que el ex embajador de del ex presidente Gonzalo
Sánchez (2002-2003), Jaime Aparicio, gestionó la visita de los
mencionados prefectos ante la OEA.
Quinta adijo que el anterior embajador de Estados
Unidos en Bolivia, Manuel Rocha, promovió los contactos de los prefectos
opositores.
El gobierno de Bolivia asegura que desde Estados
Unidos está en marcha una conjura contra el gobierno del mandatario Evo
Morales para frustrar el juicio contra el ex mandatario Gonzalo Sánchez de
Lozada, refugiado en ese país.
Sánchez de Lozada está acusado en Bolivia de la
muerte de 68 civiles durante un estallido social en las ciudades de La Paz
y El Alto.
En agosto de 2007, ya USAID había sido censurada por
el presidente debido al desvío de millonarios fondos para patrocinar
acciones de personeros y grupos adversos.
Según Quintana, desde agosto de 2007, Estados Unidos
ha entregado a sectores derechistas opositores 89 millones de 134 millones
de dólares.
Por otra parte, Usaid-Bolivia todavía tiene
pendiente la respuesta sobre pagos a asesores de programas como el de
Fortalecimiento de Instituciones Democráticas (Fidem), con fines
subversivos en el continente.
Entre ellos dos ejemplos: en el tema de las reformas
tributarias, la representación aquí de la Casa Blanca se dirigió a
José Nogales, un ex ministro del gobierno del ex presidente Sánchez y
de su sucesor Carlos Mesa (2003-2005).
En el caso de las autonomías departamentales, la
ayuda en dólares llega a Juan Urenda, asesor de la prefectura
cruceña, del Comité Cívico Pro Santa Cruz, a su vez coautor del
Estatuto Autonómico, que pretende dividir el país.
En noviembre de 2007, durante la XVII Cumbre
Iberoamericana celebrada en Chile, Morales acusó al embajador de
Estados Unidos en La Paz, Phillip Goldberg, de encabezar, junto a la
oligarquía, una conspiración contra su gobierno.
Un mes más de tarde, Morales reiteró su denuncia
contra Goldberg, de quien dijo que coordina "acciones
desestabilizadoras" contra su administración.
De 1994 y 1996, Goldberg se desempeñó como 'oficial
de escritorio' del Departamento de Estado en Bosnia, coyuntura en la
cual estalló el conflicto entre los separatistas albaneses y las
fuerzas de seguridad serbias y yugoslavas".
En ese mismo período, Goldberg se desempeñó como
asistente especial del embajador Richard Holbrooke, quien fue
artífice de la desintegración de Yugoslavia y la caída del ex
presidente yugoslavo Slobodan Milosevic.
Posteriormente, Goldberg retornó a los Balcanes para
dirigir la misión estadounidense en Pristina, capital de Kosovo,
desde donde apoyó el enjuiciamiento en el Tribunal de La Haya de Milosevic,
fallecido el 11 de marzo de 2006.
Para el ex director de la facultad de Ciencias
Políticas de la Universidad Gabriel Moreno, Roger Tuero, los perfiles de
cada embajador son determinantes para la diplomacia estadounidense.
"No es por azar que este señor es trasladado de
Kosovo a Bolivia", señaló Tuero en una entrevista con un diario
boliviano, publicada el 13 de julio de 2006, tres meses antes de que
presentara sus cartas credenciales al presidente Evo Morales, el 13 de
octubre de ese año.
Usaid-Bolivia fue expulsada esta semana de
la comarca de Chapare, en el trópico de Cochabamba, por decisión
unánime de seis federaciones cocaleras y del municipio, por considerar
que intriga y conspira contra el gobierno de Morales.