LIMA, 26 jun (Xinhua) -- El gobierno de Bolivia
descartó hoy posibles represalias tras la expulsión de la Agencia de
Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en
inglés) por parte de cocaleros bolivianos.
El canciller David Choquehuanca manifestó a la
prensa que USAID no es la primera institución que deja el país, por lo que
aseguró que no hay razón para alarmarse, según despachos procedentes de La
Paz, capital administrativa del país altiplánico.
"Seguramente los compañeros (cocaleros) han tomado
esa decisión porque tienen razones. No hay que preocuparse mucho, esto no
es un tema grave que pueda afectar de manera definitiva las relaciones
entre Estados Unidos y Bolivia", aseveró.
Sin embargo, el canciller reconoció que este tipo de
hechos, que se registran al margen de las relaciones diplomáticas, "no
ayudan a tener relaciones constructivas" con Estados Unidos.
La decisión de expulsar del territorio boliviano a
la USAID corrió a cargo de los productores cocaleros y de los habitantes
de cinco municipios del trópico del departamento de Cochabamba
(centro).
El funcionario dejó en claro además que se trata de
una decisión independiente que la asume el sector cocalero y que no
significa que ellos determinen la política exterior de la administración
del presidente Evo Morales.
Choquehuanca indicó que hay varios convenios que se
han suscrito con el gobierno de Estados Unidos, y que muy al margen de la
decisión de los cocaleros, continuarán hasta su conclusión.
"Yo no conozco información precisa de cuál es el
trabajo que está realizando (USAID) en el Chapare; dicen que estaban
ayudando grupos que están en contra del proceso de cambio, pero eso se
clarificará posteriormente", apuntó.
El gobierno de Estados Unidos canaliza su
cooperación para apoyar el desarrollo de Bolivia a través de la USAID, una
de las mayores y más antiguas agencias de cooperación para el desarrollo,
que apoya en Bolivia desde la década de 1960.
USAID/Bolivia destina anualmente más de 85 millones
de dólares en cooperación para el desarrollo a través de acuerdos
bilaterales y programas ejecutados por organizaciones no gubernamentales,
el sector privado y la sociedad civil.
En Cochabamba, trabaja en 31 municipios con
proyectos que apoyan reducir la pobreza mediante el crecimiento económico
y el incremento de la producción, además del fortalecimiento de los
procesos y las instituciones democráticas.
El programa brinda a los productores alternativas a
la producción de coca (principal insumo de la cocaína), como los cultivos
de plátano, palmito, piña y papaya.
Estas actividades apoyan los esfuerzos que realiza
el gobierno de Bolivia en el control de las áreas de cultivo cocalero.
Fin