LHASA, 25 jun (Xinhua) -- El Tíbet recibió hoy a sus primeros  turistas extranjeros, una pareja de suecos, lo que constituyó la  apertura completa del Tíbet a todos los grupos turísticos  extranjeros y nacionales después de una suspensión de más de tres  meses tras los disturbios del 14 de marzo en la capital regional de  Lhasa. 

     La pareja, formada por Kurt Persson de 77 años y Eva Sandstrom de  62, llegó a Lhasa esta tarde en avión desde la ciudad de Xi'an,  noroeste de China donde se encuentran los famosos guerreros de  terracota. 

     Esta es la primera vez que la pareja visita la región autónoma.  Ellos se emocionaron mucho cuando recibieron un hada, una larga  pieza de seda usada como un tradicional obsequio de bienvenida en el  Tíbet, en el Hotel Xungbala cerca del Templo Jokhang. 

     "¡Eso es fantástico!", dijo la mujer cuando señalaba hacia el  Palacio Potala a través de la ventana de la habitación del hotel.  "Habíamos estado esperando visitar el Tíbet durante muchos años. Sus  monasterios y paisajes son fascinantes". 

     La pareja visitará el Palacio Potala, el Templo Jokhang, la Calle  Barkor, el Palacio Norbu Lingka y un museo el jueves y viernes, dijo  Wang Hongmei, gerente de ventas de la oficina en Xigaze del Servicio  Internacional de Viajes de China. 

     El fin de semana visitarán la ciudad de Xigaze y el distrito  Gyangze en el sur del Tíbet. Partirán rumbo a Beijing en tren el  lunes, dijo Wang. 

     Wang dijo que su agencia de viajes está intensificando los  esfuerzos para promover en el extranjero los viajes al Tíbet. 

     El gobierno regional dejó de emitir permisos de turismo a  viajeros extranjeros y las autoridades turísticas sugirieron a las  agencias de viajes que aplazaran la organización de grupos de viaje  tras los disturbios. El motivo de las medidas fueron las  preocupaciones sobre la seguridad y la reconstrucción de  instalaciones turísticas alrededor de sitios escénicos dañados en  los disturbios. 

     "El Tíbet está listo para una temporada alta. No existe ningún  problema en nuestra capacidad de recepción", dijo Tanor, subdirector  del buró. 

     "Los disturbios del 14 de marzo afectaron gravemente al turismo  regional", dijo. 

     Después de tres meses, la paz ha vuelto gradualmente y se han  reanudado las actividades en escuelas, negocios y sitios religiosos,  asimismo, se han reabierto los principales monasterios como Jokhang,  Ramoche, Sera y Drepung. 

     "Los turistas experimentaron por sí mismos la situación estable,  la sociedad armoniosa y el bello ambiente en el Tíbet", dijo Tanor  el martes. 

     "El éxito del relevo de la antorcha olímpica sostenido hace tres  días en Lhasa demostró que las bases de la estabilidad social se han  consolidado". 

     La remota región suroccidental había presenciado un auge  turístico en los años pasados, especialmente desde la inauguración  de la vía férrea Qinghai-Tíbet el 1 de julio de 2006. La vía férrea  es la primera que enlaza al Tíbet con el resto de China. 

     El Tíbet recibió a cuatro millones de turistas del país y del  extranjero el año pasado, 60 por ciento más que en 2006. Los  ingresos turísticos llegaron a 4.800 milones de yuanes (699 millones  de dólares USA), constituyendo más de 14 por ciento del producto  interno bruto de la región. 

     En los dos primeros meses de este año, los negocios turísticos  crecieron fuertemente en la región, recibiendo a 110.000 turistas,  incluyendo a 6.000 extranjeros, hasta 60 por ciento más que el mismo  periodo con respecto al año previo. 

     Las cifras de marzo, abril y mayo aún no están disponibles. 

     Antes de los disturbios, el gobierno regional esperaba que los  visitantes se incrementaran en 25 por ciento anualmente para llegar  a cinco millones en 2008, y que los ingresos turísticos se  incrementaran en 24 por ciento para llegar a 6.000 millones de  yuanes (873 millones de dólares USA). 

     "Seguimos esforzándonos por alcanzar la meta", dijo Wang Songping,  otro subdirector del Buró de Turismo Regional Autónomo del Tíbet, a  Xinhua. 

     "Generalmente, de enero a abril es la temporada baja para el  Tíbet", dijo. Fin