BEIJING, 19 jun (Xinhua) -- ¿Te gustaría comer una
"cabeza roja de león tostada"? o ¿Te parece "albóndigas de cerdo cocidas
con salsa de soya" suena más apetitoso, o por lo menos más
familiar?
El debate ofrece un nuevo sentido a la pregunta
"¿Qué dice un nombre?"
Un nuevo libro titulado "Menú Chino en Versión
Inglesa", publicado de manera conjunta por la Oficina de Asuntos
Exteriores del Gobierno Municipal de Beijing y la Administración de
Turismo de Beijing, recomienda el segundo nombre para dicho plato chino a
los hoteles de estrellas de la capital.
Sin embargo, el último intento para ayudar a los
turistas extranjeros a superar la brecha cultural durante los Juegos
Olímpicos de Beijing ha suscitado reacciones mixtas, ya que algunos
elogían el libro como una campaña de etiqueta, mientras que otros afirman
que algo se pierde en la traducción.
El libro, con 170 páginas y más de 2.000 nombres
propuestos para los platillos y bebidas, es recomendado a los hoteles de
estrellas de toda la ciudad para ofrecer facilidades a unos 500.000
extranjeros que visitarán a Beijing durante la gran cita deportiva.
"Esto no es obligatorio. Ellos pueden elegir
utilizar o no las traducciones para los menus bilingües," señaló Su Shan,
una funcionaria de la Administración de Turismo de Beijing.
"Cerca de una tercera parte de los hoteles en
Beijing, incluyendo 119 hoteles olímpicos designados, han recibido el
folleto", añadió.
En ciertas ocasiones, a los visitantes a China les
costaba descifrar extrañas traducciones al inglés de los menús, como en
"pollo sin vida sexual" o "lonjas de pulmón de marido y mujer". Para
algunos, las imágenes que saltan a la cabeza con estos nombres no eran
apetitosas. En cambio, según las traducciones recomendadas, estos platos
ahora se llaman "pollito cocido al vapor" y "carne y entrañas de res con
salsa picante".
"Gracias al folleto, ya no necesitamos esforzarnos
para formular las traducciones al inglés de los platos, tarea que
suele costar mucho tiempo," expresó un gerente general del Hotel de
Guangzhou, de cuatro estrellas en Beijing, apellidado Wang.
Por otra parte, algunos consideran que la sola lista
de ingredientes no puede reflejar el contenido del plato.
"Aunque puede ser útil para estandarizar las
traducciones de los menús, es un trabajo difícil," opinó Zheng Baoguo,
profesor de la Universidad de Estudios Extranjeros de Beijing.
"Algunos nombres de los platos traducidos
literalmente están privados de su base cultural, lo que constituye una
pérdida de la cultura culinaria china", agregó.
Después de realizar un estudio sobre los
restaurantes de comida china en los países de habla inglesa, los
traductores dividieron los nombres de los platos en cuatro categorías:
ingredientes, forma de cocinar, sabor, y nombre de una persona o un
lugar.
Para algunos platos tradicionales, se utiliza el
pingyin (sistema fonético del chino) para "reflejar la cultura culinaria
china", así como el mapo tofu, que solía ser traducido literalmente
como "requesón de soya hecho por mujer con cara picada de viruelas", el
baozi, llamado antes como "bollo relleno cocido al vapor", y el jiaozi,
pequeñas bolitas de harina, rellenos con carnes y verduras, parecida a los
ravioles, según el libro.
Algunos residentes extranjeros en Beijing dijeron
que su principal preocupación consiste en conocer qué es lo que están
comiendo y cómo ha sido preparado, en vez de los cuentos e historias
de los platos.
El columnista Raymond Zhou afirmó en el Diario de
China publicado el pasado martes que "el proceso de estandarización de
las traducciones de los menús es un arma de doble filo" que "elimina
la ambigüedad y el humor desintencionado" pero que al tiempo "quita la
diversión y su rico contenido."
"Esto convierte un menú en el equivalente al arroz
natural, que contiene los nutrientes necesarios pero que es totalmente
soso", añadió. Fin