RIO DE JANEIRO, 17 jun (Xinhua) -- Los ejercicios
físicos aeróbicos son capaces de reducir en hasta un 30 por ciento las
inflamaciones agudas, según confirmó un estudio con ratones hecho
por investigadores de la brasileña Universidad de Campinas
(Unicamp).
La conclusión es de un estudio interdisciplinar
coordinado por los profesores Ricardo Kalaf y Edson Antunes, especialistas
en cirugía torácica y farmacología respectivamente de la Facultad de
Ciencias Médicas de la Unicamp, y por la profesora Angelina Zanesco,
del área de educación física en la Universidad Estatal Paulista.
Los resultados fueron objeto de una publicación en
la revista científica internacional European Respiratory Journal, informó
hoy la Unicamp en su página web.
Los resultados de la investigación confirmaron otros
trabajos publicados anteriormente y que indicaban los efectos benéficos
del ejercicio físico, mediante la modulación de la respuesta
inflamatoria crónica de bajo grado, en el retardo o la prevención de
varias enfermedades crónicas como mal de Parkinson,
Alzheimer, arteriosclerosis, hipertensión arterial, diabetes.
"El ejercicio físico demostró ser un
antiinflamatorio natural que actúa en enfermedades crónicas y, por lo que
descubrimos ahora, también en situaciones agudas", explica Kalaf.
El descubrimiento abre la posibilidad de que el
ejercicio físico sea recomendado en tratamientos de situaciones
inflamatorias provocadas por agresión física, química, alérgica o
microbiana.
"La duda era si el ejercicio físico permitiría
regular o modular el proceso durante la inflamación aguda, ya que era un
hecho que conseguía controlar las inflamaciones crónicas de bajo grado",
según Kalaf.
Fueron necesarios dos años de investigaciones para
obtener los primeros resultados satisfactorios.
Las pruebas fueron realizadas en ratones ante las
dificultades de detallar los mecanismos de reacción inflamatoria aguda en
situaciones críticas, imposibles de ser experimentadas en humanos.
Los ratones fueron sometidos a cuatro semanas de
ejercicios regulares, tras lo cual se les interrumpió y restableció la
circulación pulmonar para provocar respuestas inflamatorias en el
pulmón.
Los exámenes permitieron verificar una reducción
significativa de sustancias responsables por procesos inflamatorios y que
son eliminadas por la sangre, así como disminución de los
neutrofilos, células sanguíneas importantes para la protección del
organismo y cuyo aumento puede intensificar la inflamación aguda.
El examen también verificó una reducción de los
edemas, que son las acumulaciones anormales de líquidos en los tejidos
pulmonares.
El experimento demostró que, a diferencia de ratones
que no fueron acondicionados físicamente, los ejercicios predispusieron
los organismos de los ratones para reaccionar en forma positiva ante
intervenciones que generalmente provocan inflamación aguda.
"Los resultados fueron positivos en los tres
aspectos involucrados en la inflamación: celular, vascular e humoral",
explica Kalaf. Fin