LHASA, 17 jun (Xinhua) -- Lhasa, capital de la Región Autónoma  del Tíbet en el suroeste de China, está sosteniendo el primer gran  festival religioso tres meses después de los disturbios del 14 de  marzo. 

     El Festival Sakadwa, el aniversario del nacimiento, iluminación y  muerte de Buda, empezó el 4 de junio y durará un mes, durante el  cual muchos residentes salen a las calles para orar. 

     "Me sorprende ver a tanta gente caminando y girando la rueda de  oraciones por el festival. Creí que disminuiría después de los  disturbios", dijo el pastor tibetano Joqong de 45 años de edad,  quien llegó el 10 de junio desde el distrito Nagqu sólo para  participar en la peregrinación. 

     El miércoles es 15 de abril en el calendario tibetano, día en que  se dice que nació, se iluminó y murió el Buda Sakyamuni, y es el día  más importante del todo el festival del mes, dijo el doctor Ga Dawa  Tsering, experto en lamaísmo. 

     Los tibetanos creen que cualquier acto caritativo les otorgará  mérito y virtud, porque Buda dijo que hacer una buena acción este  mes equivale a miles de buenas acciones, dijo Ga Dawa Tsering. 

     Por lo tanto, los creyentes del lamaísmo tienen la tradición de  llevar a cabo acciones caritativas, incluida la rueda de oraciones,  dar dinero a los pobres y liberar a animales cautivos, dijo. 

     Cientos de personas acudieron a Lhasa desde otras provincias como  Sichuan, Gansu y Qianghai para unirse a la marcha de las oraciones,  con sus familiares y mascotas. 

     Una peregrina llamada Nyima, de 67 años de edad, se sentó en el  césped de la plaza del Palacio Potala para descansar. "Camino y doy  vuelta a la rueda todos los días, como ejercicio físico y para orar  por una vida favorable", dijo. 

     Los fieles empezaron sus oraciones a las 3 a.m. bajo la luz de la  luna y siguieron tres importantes rutas que rodean la Lamasería  Jokhang. 

     La calle Liggor es una de las más concurridas durante el mes. En  ella ahora resuenan los cánticos de los sutras y está llena de  fieles que se postran con gran devoción. 

     Todas las lamaserías fueron abiertas al público. La mayoría de  los fieles orando se encuentra en las lamaserías, que están  cubiertas del humo de los pebetes. 

     El festival también se convierte en el día de los mendigos porque  dar limosnas es una de las buenas acciones. Ellos se sientan a lo  largo de las rutas principales esperando a los amables  contribuyentes, una tradición original del festival, dijo Ga Dawa  Tsering. Fin