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Sarkozy continúa su agenda europea en medio de un clima de crisis por el "no" irlandés
  17.06.2008 Actualizado a las 11:04:54
 

     PARIS, 16 jun (Xinhua) -- Apenas tres días antes del inicio de  la crucial Cumbre de la Unión Europea (UE) en Bruselas, el  presidente francés Nicolas Sarkozy continuaba con su gira europea  para preparar la próxima Presidencia gala de la UE, a pesar de la  crisis precipitada por el "no" del pueblo irlandés en el  referéndum sobre el Tratado de Lisboa. 

     "El presidente Nicolas Sarkozy ha trabajado duro para ganar la  batalla sobre los euroescépticos sobre la necesidad de adoptar un  nuevo tratado que tenga por objetivo la reforma de la UE tras el  rechazo del borrador del Tratado Constitucional en sucesivos  referenda en Francia y en los Países Bajos", señaló un diplomático europeo, que añadió: "los líderes tendrán que volver a la comisión de elaboración del tratado". 

     Según los analistas, se espera que el presidente Nicolas  Sarkozy visite la capital de la República Checa, Praga, como tenía previsto, para dar a entender que no hay ninguna crisis tras el  rechazo de un tratado europeo simplificado, como es el Tratado de  Lisboa. 

     La visita de Sarkozy a Praga tenía el propósito inicial de  presentar las prioridades de la próxima Presidencia francesa de la UE, pero desde el pasado viernes, este viaje oficial tiene la  apariencia de reunión de crisis entre dos países, Francia y la  República Checa, que rotarán en la Presidencia de la UE entre 2008 y 2009, comentan los analistas. 

     Desde que se conoce la negativa del pueblo irlandés al Tratado  de Lisboa, el presidente francés y el primer ministro checo, Mirek Topolanek, han enviado comunicados indicando que el "no" de  Irlanda no es "un problema" o una "complicación" para la UE; no  obstante, buscan minimizar sus repercusiones. 

     Hablando el sábado en una conferencia de prensa junto a su  homólogo estadounidense, George W. Bush, el presidente galo hizo  un llamamiento a los estados miembro de la UE a "continuar con el  proceso de ratificación" del Tratado de Lisboa para asegurar "que  el voto irlandés no conducirá una crisis". 

     El viernes, el primer ministro checo, citado por los medios,  señalaba que la UE "continuará funcionando con estabilidad". Al  mismo tiempo, aseguraba que su país se seguirá preparando para  asumir la Presidencia rotativa de la UE durante la primera mitad  de 2009. 

     Sin embargo, según el presidente checo Vaclav Klaus, uno de los jefes de Estado y de Gobierno europeos más reticentes a aceptar el borrador "simplificado" del tratado, apuntó que el proceso de  ratificación, que todavía debe llevarse a cabo en la República  Checa, había "concluido". 

     "La ratificación del borrador del Tratado de Lisboa ha  terminado ya con la decisión de los votantes de Irlanda", afirmó,  calificando la negativa irlandesa como una "victoria de la  libertad y la razón sobre proyectos elitistas artificiales y la  burocracia europea". 

     El presidente Sarkozy, de acuerdo con asistentes próximos, no  tiene previsto reunirse con el presidente checo durante su visita  a Praga este lunes, pero sí pedirá a la República Checa que  continúe con el proceso de ratificación a pesar del "no" irlandés. 

     Además de reunirse con Topolanek, el presidente galo mantendrá  encuentros con los primeros ministros de Polonia, Hungría y  Eslovaquia en el transcurso de su visita Praga. 

     Estos encuentros le darán a Sarkozy una nueva oportunidad para  reiterar su mensaje de creación de una Europa "diferente", una UE  "que proteja a la gente en lugar de llevarla al estado de pánico". 

     "Muchos europeos no entienden cómo estamos construyendo Europa  en estos momentos", observó Sarkozy, citado por los medios en  sábado. El presidente galo añadió: "veo la negativa de Irlanda  como una llamada de atención para hacer más, mejor y diferente". 

     "Las cuatro prioridades de la Presidencia francesa de la UE se  ocupan de los méritos y han de mostrar que la UE es capaz de  compartir las preocupaciones de los europeos. Ése es precisamente  el mensaje que nos han enviado los votantes irlandeses", anunció  el palacio presidencial francés el viernes a través de un  comunicado. 

     Pero entre la creciente tormenta provocada por el "no" irlandés al Tratado de Lisboa, se espera que la visita del presidente  Sarkozy a la República Checa impulse las relaciones bilaterales  entre los dos países con la firma de un acuerdo de asociación  estratégica. Fin