QUITO, 16 jun (Xinhua) -- Académicos de Estados
Unidos acusaron hoy en Quito a la Policía Internacional (Interpol) de
organizar un "show propagandístico" para favorecer la política de
Washington y Bogotá, con su análisis de las computadoras que pertenecieron
al fallecido guerrillero de las FARC "Raúl Reyes".
El gobierno colombiano, con el apoyo de Washington y
de ciertos medios de prensa internacionales, montó un show mediático para
justificar su incursión el 1 de marzo último en este territorio para
atacar a las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia),
dijo Miguel Tinker, del Pomona Collage, en California.
Alertó que esta acción de guerra preventiva contra
Ecuador constituye el primer gran ensayo de este tipo de operación
realizado en el hemisferio occidental, lo cual -dijo- por suerte fue
rechazado por los gobernantes latinoamericanos.
En una comparecencia ante periodistas organizada por
la presidencia de Ecuador, los académicos Miguel Tinker, Forrest Hylton
y Lina María Britto señalaron que el director de Interpol, Richard
Noble, fue miembro de la Administración del presidente de EE.UU.,
George W. Bush, y está comprometido con su política.
Tinker recalcó que las declaraciones que Noble hizo
al presentar el informe sobre las computadoras que Bogotá dijo haber
encontrado tras la incursión militar colombiana a un campamento de las
FARC en territorio de Ecuador, donde murió "Reyes", fueron "políticas" y
"no corresponden" a las funciones de Interpol.
En apoyo de esta tesis, Hylton señaló que el
organismo "tiene prohibido intervenir en asuntos políticos" por sus
propios estatutos, por lo que cuestionó si Noble "es el indicado para
seguir dirigiendo Interpol".
Sobre el informe, que apuntaba que la información de
los tres ordenadores que eran de "Reyes" no había sido manipulada,
insistieron en que "se rompió la cadena de custodia y estos
computadores no sirven como prueba en un juicio normal".
"Que no sirven de prueba lo saben los gobiernos de
EE.UU. y de Colombia, y por eso los están utilizando en forma mediática.
Los medios están cumpliendo el papel que debía cumplir un tribunal", sin
pruebas válidas, recalcó Britto.
Recordaron también que el propio informe de Interpol
señala que los computadores estuvieron fuera de custodia desde el 1 de
marzo, cuando se produjo el bombardeo al campamento de las FARC, hasta el
3 de marzo, y posteriormente, dijeron, la Policía Internacional
reconoce que hubo archivos "abiertos, modificados y otros borrados".
Indicaron que fotografías divulgadas "sabemos que no
estaban en los computadores" y Tinker se preguntó: "¿Cómo podemos saber
que el resto de la información no es falsa?", en referencia a lo publicado
por medios de Colombia, EE.UU. y Europa supuestamente extraído de
los ordenadores de "Reyes".
Los tres académicos repitieron que la utilización
"mediática" de la supuesta información de los computadores es "una cortina
de humo" para ocultar "la violación territorial de Ecuador" y "distraer la
atención de los problemas internos de Colombia".
Al concluir señalaron que el operativo del pasado 1
de marzo a un campamento de las FARC "fue un ensayo de la doctrina de
"guerra preventiva" de EE.UU. en América Latina", y recalcaron que ha sido
rechazada por los gobiernos de la región en la Organización de
Estados Americanos (OEA).
El estudioso estadounidense Forrest Hylton, de la
Universidad de Nueva York, destacó que el bombardeo y la aparición de
computadoras resistentes al impacto de 10 bombas inteligentes forman parte
de una estrategia diseñada para tensar la situación en la región
andina.
Hylton recalcó que existen serias dudas sobre la
autenticidad de esos ordenadores y la información contenida en sus discos
duros. Fin