PRAGA, 16 jun (Xinhua) -- Los países pertenecientes
al grupo Visegrad Cuatro (V4) apoyarán a Croacia y a otras naciones de
Europa Oriental en sus intentos por ingresar a la Unión Europea (UE), a
pesar del voto negativo de los irlandeses en relación con el Tratado
de Lisboa.
Los primeros ministros de la República Checa,
Polonia, Hungría y Eslovaquia hicieron el anuncio durante un encuentro
realizado en Praga.
El resultado del referéndum irlandés no debe ser
motivo para que el V4 reduzca sus intentos por incluir a Croacia en el
bloque europeo o para que deje de apoyar los intentos de Serbia y de
Ucrania por ingresar a la UE, dijo el primer ministro de Polonia
Donald Tusk.
La ampliación de la UE "será nuestra prioridad",
dijo Tusk a los reporteros.
Polonia recibió de la República Checa la presidencia
del V4, la cual ocupará en el transcurso del próximo año.
Polonia, Checoslovaquia y Hungría formaron el grupo
en 1991 en Visegrad, Hungría, con el propósito de fortalecer la
cooperación entre los países miembros. Después de la división de
Checoslovaquia en dos naciones en 1993, el grupo fue rebautizado con el
nombre de V4.
"Tememos que los problemas de carácter institucional
puedan eliminar temas que todos nosotros creemos que deben dominar la
agenda europea. Tememos que la presión restrinja la ampliación de la
UE. Croacia no debe ser víctima de este proceso", dijo el primer
ministro checo Mirek Topolanek.
"Es claro que el Tratado de Lisboa no entrará en
vigor el primero de enero de 2009 como estaba planeado" cuando la
República Checa asuma la presidencia de la UE, dijo Topolanek.
"Las complicaciones en la ratificación no pueden
afectar la ampliación de la UE. Croacia pertenece definitivamente a la
UE", enfatizó el primer ministro eslovaco Robert Fico.
La UE no es una secta, dijo, y agregó que los
institutos modernos y su ampliación contribuyen a la estabilidad de
Europa.
La UE enfrenta un problema real pues no existen
soluciones rápidas para el problema del Tratado de Lisboa. Hasta el
momento, 18 estados miembros han ratificado el tratado concebido para
posibilitar la importante reforma institucional de la UE y para
modernizar la toma de decisiones.
El documento, firmado en diciembre de 2007 por los
líderes de todos los estados miembros de la UE, requiere la ratificación
de todos los estados miembros para poder entrar en vigor. Irlanda es el
único país que por ley debe realizar un referéndudm al respecto.
Los irlandeses votaron el jueves a favor
de rechazar el tratado. Un total de 53,4 por ciento de los participantes
votó en contra.