SEUL, 16 jun (Xinhua) -- Las negociaciones entre
Corea del Sur y Estados Unidos para la reanudación de las importaciones de
carne de vacuno estadounidense terminaron el domingo en Washington sin
que se llegase a ningún acuerdo, anunciaron tanto el Ministerio del
Exterior de Corea del Sur como la portavoz del Representante Comercial de
Estados Unidos, Gretchen Hamel.
Los representantes de ambos países sostuvieron unas
negociaciones "sinceras y francas" durante el viernes y el
sábado, pero según Hamel, "para llegar a una solución aceptable, ambas
partes necesitan más tiempo para revisar los asuntos técnicos."
Después de las negociaciones, el ministro de
Comercio de Corea del Sur, Kim Jong-hoon, partió de Washington para
regresar a su país. Fuentes de ambos países afirmaron que "aún no se había
llegado a ningún compromiso," pero que las dos partes seguirían
en contacto.
Corea del Sur levantó su prohibición de importar
carne de vacuno estadounidense a principios de este mes, como parte de los
esfuerzos del presidente surcoreano, Lee Myung-bak, por concluir un
tratado de libre comercio con Estados Unidos.
Pero el acuerdo de apertura del mercado, firmado con
Washington el 18 de abril, provocó un gran malestar entre los surcoreanos.
Después de una serie de manifestaciones populares contra la
importación de este producto, y la crisis política desatada en el
país, Lee sugirió que su país postpondría la reanudación de las
importaciones de carne de vacuno estadounidense.
Estados Unidos pidió a Seúl que abriera
completamente el mercado a la carne de ternera estadounidense, pero los
funcionarios surcoreanos argumentaron que estanban preocupados por la
seguridad de los productos después de haber recibido varios cargamentos
que contenían material prohibido.
En la última medida para resolver el asunto,
el ministro de Comercio surcoreano, junto con una delegación comercial,
viajó a Washington para reunirse con la representante
comercial estadounidense, Susan Schwab, para intentar asegurar el apoyo
del gobierno estadounidense a la decisión de Seúl de excluir de
las importaciones la carne de cabezas de ganado mayores de 30
meses de edad, ya que se considera que éstas son más propensas a
contraer la enfermedad de las "vacas locas".