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Conmemoran Bolivia y Paraguay fin de la Guerra del Chaco
  15.06.2008 Actualizado a las 17:05:24
 

     LIMA, 14 jun (Xinhua) -- A 73 años del cese de hostilidades en la  Guerra del Chaco, los presidentes y los comandantes de las Fuerzas  Armadas de Bolivia y Paraguay sepultaron hoy la beligerancia y  reivindicaron la unidad e integración de ambos pueblos para  perfilarse en el camino del desarrollo. 

     Los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y de Paraguay, Nicanor  Duarte, junto al mandatario electo paraguayo Fernando Lugo y sus  respectivas comitivas, llegaron a la Escuela de Cóndores de  Sanandita, en el departamento boliviano de Tarija, en el extremo sur  de ese país. 

     En el lugar los aguardaban cadetes paraguayos y militares  bolivianos bajo el mando de sus comandantes, además de  organizaciones sociales, campesinos e indígenas y los beneméritos de  la Guerra del Chaco que se dieron cita para celebrar un año más del  cese de hostilidades entre ambas naciones. 

     Una vez rendidos los honores a las investiduras presidenciales y  el saludo a los militares, se entonaron los himnos de Bolivia y  Paraguay, seguido por un minuto de silencio y el disparo de salvas  en homenaje a los caídos en la guerra. 

     El presidente de Paraguay reivindicó la integración de ambas  naciones y aseguró que la Guerra del Chaco fue impulsada por  intereses ajenos a ambos pueblos. 

     Evo Morales remarcó por su parte que Bolivia y Paraguay son dos  países con una misma historia de lucha por la dignidad y la  soberanía de los pueblos. 

     "Antes estos campos eran de batalla, hoy son de integración",  aseguró el jefe del Estado boliviano. 

     El mandatario boliviano señaló que lo más importante es avanzar  en la unidad e integración de los pueblos de América Latina, razón  por la cual reivindicó la creación de la Unidad de las Naciones de  Suramérica (Unasur) que impulsan los mandatarios de la región. 

     El acto realizado en Sanandita fue empañado por grupos afines a  los cívicos y autoridades departamentales del departamento boliviano  de Santa Cruz (este), opositor a Morales, que se presentaron el  viernes en Villamontes para provocar a los militares y ciudadanos al  grito de "autonomía". 

     El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Bolivia, general  Luis Trigo, recordó que el 14 de junio de 1935 cesó todo disparo de  fuego por orden de los comandantes de ambos ejércitos, lo cual  significó el comienzo para construir acciones políticas y  diplomáticas. 

     "No olvidamos a los héroes, pero entre bolivianos y paraguayos no  hay odio, somos hermanos y nuestros pueblos marchan hacia un  porvenir y una reconfiguración de su existencia", añadió el general  Trigo. 

     El jefe boliviano de las Fuerzas Armadas recordó que ambos países  reclamaron sus derechos en documentos ambiguos y mapas imprecisos, a  lo cual se sumó el interés de las petroleras extranjeras que  intentaron imponerse y lograron el derramamiento de sangre. 

     El comandante del ejército paraguayo, general Bernardino Soto,  consideró que el mejor homenaje a los caídos en guerra es convertir  el escenario de lucha en un "vergel de trabajo y progreso", donde se  tomen las oportunidades que se presentan para lograr un mayor  desarrollo. 

     Concluidas las participaciones de los militares se hizo el  intercambio de estandartes y banderas entre los uniformados y los  beneméritos de ambos países. 

     De 1932 a 1935 se enfrentaron en la Guerra del Chaco 250.000  soldados bolivianos y 150.000 paraguayos, con la baja de 55.000  uniformados de Bolivia y 40,000 de Paraguay. 

     La batalla decisiva del conflicto bélico se desarrolló en  Villamontes, población boliviana situada cerca de la frontera con  Paraguay. 

     El triunfo del ejército boliviano en esa escaramuza precipitó la  firma del tratado de paz. Fin