SANTIAGO, 14 jun (Xinhua) -- El porcentaje de
donaciones voluntarias en Chile es de 6 por ciento, el más bajo de América
Latina, señaló hoy el Ministerio de Salud con motivo del Día Mundial
del Donante de Sangre.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud
(OMS), en la mayoría de los países latinoamericanos la donación voluntaria
corresponde a 30 por ciento de las reservas en en el banco de
sangre, mientras que sólo 54 países en el mundo han conseguido llegar a
cien por cien.
En el caso de Chile, más de 93 por ciento de las
donaciones son de reposición, cuando de manera condicionada se solicita
sangre a familiares o amigos del paciente que necesita una
transfusión.
Las donaciones de sangre voluntarias son la fuente
más segura de sangre y por ello la OMS hizo un llamado a todos los
gobiernos bajo el lema "Una vez no basta, done sangre regularmente", con
la finalidad de fomentar la entrega solidaria a personas que la
necesitan.
El director del Servicio de Salud Metropolitano
Norte de Santiago, Mauricio Osorio, agradeció al donante frecuente que en
forma desinteresada y a lo largo de todo el año ha dado su aporte al
Complejo Hospitalario San José.
"Su compromiso y vocación de servicio es algo que
destaco con fuerza y hago un llamado a la comunidad a apoyar esta
importante causa", añadió.
Aunque los estudios muestran que muchos países
consideran casi imposible movilizar a la población para donar sangre si no
es pagada o por algún interés familiar, la OMS puso los ejemplos de China
y de los Emiratos Arabes Unidos para demostrar lo contrario.
En 1998 la mayoría de las donaciones (80 por ciento)
en China eran pagadas o procedentes de miembros de la familia, sin embargo
se ha conseguido en 10 años llegar a 98,5 por ciento de donaciones
voluntarias y gratuitas.
En los Emiratos Arabes Unidos se pasó de 0 por
ciento de donaciones voluntarias en 1990, a 80 por ciento en 2004 y 97,6
por ciento en 2006.
En los países en desarrollo, donde vive 80 por
ciento de la población, menos de 45 por ciento del suministro de sangre es
donado, según la OMS.
Estos países necesitan un suministro adecuado y
seguro de sangre, especialmente para enfermedades como la anemia severa en
niños, debido a la malaria, malnutrición y hemorragias, así como diversas
complicaciones en mujeres embarazadas. Fin