PARIS, 13 jun (Xinhua) -- El presidente de Estados
Unidos, George W. Bush, actualmente en su gira de despedida por Europa,
tiene prevista su llegada a París el viernes para una visita oficial
de dos días en la que se despedirá de su "amigo" presidente Nicolas
Sarkozy.
"La visita supondrá una oportunidad para el
presidente Bush de reunirse con Sarkozy, aunque la opinión pública
francesa ha puesto sus esperanzas para el cambio en (candidato presidencial
demócrata de Estados Unidos) Barack Obama", señaló un analista, en
referencia a las futuras elecciones presidenciales en Estados Unidos
.
Poco después de ganar las elecciones presidenciales
el año pasado, el presidente Sarkozy pronunció un discurso memorable en
el que abogó por una intensificación de las relaciones con
Estados Unidos.
"Hoy, puedo estar aquí y decirle a nuestros amigos
norteamericanos que pueden contar con nosotros, que siempre
estaremos a su lado cuando haga falta", apuntó el jefe de estado
francés en su discurso de aceptación.
El presidente estadounidense se reunirá con el
presidente Sarkozy esta tarde tras su visita a Roma, donde sostuvo
" discusiones de despedida" con el primer ministro Silvio
Berlusconi, otro de sus aliados en el viejo continente.
Sólo seis meses antes de su prevista salida de la
Casa Blanca, el presidente norteamericano dará un discurso en la sede de
la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) en
París, según fuentes diplomáticas.
En su discurso, el presidente Bush destacará la
realidad de que las relaciones entre Estados Unidos y Europa son muy
fuertes en la actualidad, sobre todo gracias a la emergencia de un nuevo
grupo de líderes: Sarkozy en Francia, Berlusconi en Italia, Angela
Merkel de Alemania y Gordon Brown en Gran Bretaña.
"Cuando llegue el día de acoger a un nuevo
presidente norteamericano el próximo mes de enero, estaré satisfecho de
comunicarle que las relaciones entre Estados Unidos y Europa han
sido tanto estrechas como dinámicas", apuntó el discuro del
presidente Bush, citado por los medios de comunicación franceses.
El viernes por la noche, Bush, acompañado por su
esposa Laura, será invitado de honor en ua cena privada organizada por
Sarkozy y su esposa, la ex modelo italiana Carla Bruni, en los maravillosos
jardines del Palacio del Elíseo.
El presidente estadounidense regresará luego al
palacio presidencial para sostener una entrevista con el presidente
Sarkozy el sábado por la mañana.
Los dos líderes analizarán los principales temas de
actualidad en los que existe una convergencia de opiniones entre ambos
países, dijeron fuentes diplomáticas.
"Está Afganistán, donde París reforzará su
contingente militar para luchar junto a los norteamericanos, También el
programa nuclear de Irán, Oriente Medio y los crecientes precios del
petróleo crudo en el mundo", señaló un diplomático.
Además, la reunión ofrecerá al presidente Bush una
oportunidad de destacar el nuevo cambio y dinamismo sin precedentes en las
relaciones franco-norteamericanas, tras años de tensiones
causadas por la oposición resuelta del ex presidente Jacques Chirac a la
guerra en Irak, lanzada por Estados Unidos en 2003.
Sin embargo, según algunos observadores, además de
las relaciones personales entre los dos líderes, París también espera
concentrar su atención en la necesidad de "renovar los actuales
vínculos entre Europa y Estados Unidos y ponerlos en la misma
base ".
Sólo unas pocas horas antes de la llegada del
presidente Bush, el ministro de Exteriores francés, Bernard Kouchner, y
sus homólogos de España (Miguel Angel Moratinos) y de Portugal (Luis
Amado) abogaron por "una renovada asociación transatlántica con
la futura administración estadounidense".
"La lucha contra el terrorismo no se hace conforme a
nuestros valores comunes y debemos encontrar una solución a Guantanamo",
declararon los tres cancilleres en un artículo conjunto publicado en
el diario francés Le Monde.
La opinión pública, que ha visto una caída
continuada de la imagen de Bush, ha centrado su atención en el cambio de
administración estadounidense, y muchos franceses esperan un cambio
en la Casa Blanca.
Según una encuesta de opinión publicada el jueves y
conducida en 24 países en el mundo, Francia es uno de los países que más
confían en este cambio.
Barack Obama, el candidato africano-norteamericano
del Partido Demócrata de Estados Unidos en las elecciones presidenciales
de noviembre, tiene el apoyo del 84 por ciento de la población en
Francia. Muchas personas apuntaron de él que es capaz de
" transformar la deteriorada en la opinión internacional imagen
norteamericana."
Por otro lado, algunas organizaciones izquierdistas
han hecho un llamamiento a sostener manifestaciones para protestar contra
la visita de Bush. Fin