LA HABANA, 12 jun (Xinhua) -- La selección masculina
cubana de voleibol debutará mañana en la apertura de la XIX Liga Mundial
de la disciplina, con el objetivo de mejorar el séptimo escaño logrado en
la pasada edición.
En esa jornada, los cubanos recibirán al equipo de
Italia, considerado por los especialistas uno de los más fuertes del grupo
"B", que también integran la potente escuadra de Rusia, subcampeona
del 2007, y Sudcorea.
El partido se efectuará a partir de las 20:40 hora
local en el coliseo de la Ciudad Deportiva, tradicional sede cubana de
estos eventos con capacidad para 15.000 personas.
En ese mismo escenario ambas escuadras jugarán el
segundo cotejo bilateral el sábado 26 en igual horario.
Los cubanos presentarán una nómina similar a la
exhibida en mayo último durante el torneo preolímpico de Dusseldorf,
Alemania, donde quedaron eliminados para el certamen estival de
Beijing-2008.
Esa será la segunda ocasión consecutiva que los
voleibolistas antillanos estarán ausentes del torneo de la máxima fiesta
deportiva.
Mucho potencial ofensivo pero carencia de
estabilidad de juego en cada partido fueron las características
principales mostradas por los isleños en la ciudad germana.
Para el entrenador Orlando Samuells, por segundo año
al frente del equipo, encontrar la formación abridora que pueda tener un
rendimiento estable es un factor determinante.
Tras el retiro del veterano capitán y atacador
central Pavel Pimienta, Samuells está obligado a buscar una fusión entre
jóvenes talentosos y los experimentados que ofrezca resistencia y logre
éxitos ante adversarios con mucho oficio.
Figuras como el atacador central Roberlandy Simón,
el pasador Oriol Camejo y el líbero Kléiber Sánchez deberán hacer un gran
esfuerzo y servir de bujía en la sexteta cubana.
Pero el debut de los antillanos se avisora con
pronósticos reservados pues tendrán ante sí a un elenco italiano que en la
XVIII Liga ocupó el noveno lugar pero a principios de este mes ganó
invicto el torneo preolímpico de Tokio.
De hecho, los "bambinos", liderados por Luigi
Mastrangelo y Marco Meoni, viajaron a La Habana con un seleccionado que
incluye a 10 de los jugadores que ganaron en Japón el boleto a
Beijing.
Tanto para Italia como para la mayor parte de los
países convocados, la Liga deviene oportunidad excelente de preparación en
el tramo conclusivo para los juegos multideportivos cuatrienales.
Después del difícil reto que significa Italia, los
cubanos recibirán, los días 20 y 21 de este mes, a Rusia, conjunto que el
pasado año ganó tres de los cuatro desafíos frente a los locales.
A continuación, y por tercer fin de semana
consecutivo con la comodidad de jugar en casa, Cuba se medirá ante
Sudcorea los días 27 y 28 de junio.
Después los cubanos devolverán la visita a Rusia
(4-5 de julio en Kazán), Sudcorea (12-13 en Jeonju) e Italia (18 y 20 en
Turín), para cerrar así la etapa preliminar del certamen, en el que
participarán 16 países de América, Europa, Asia y África, distribuidos en
cuatro llaves.
El grupo "A" lo conforman Brasil --campeón
defensor--, Francia, Serbia y Canadá; en el "C" aparecen Estados Unidos,
Bulgaria, España y Finlandia, mientras que en el "D" toparán Polonia,
Japón, China y Egipto.
A la ronda final de la Liga, prevista del 23 al 27
de julio en Río de Janeiro, clasificarán los líderes de los cuatro grupos
eliminatorios, el equipo de Brasil --sede-- y un sexto concursante
que escogerá la Federación Internacional por mediación de una
invitación (wild card).
Si los brasileños encabezaran su zona, entonces
ganará un boleto el segundo lugar de esa llave.
En la pasada edición, Brasil se adueñó de su séptimo
título en estas lides, en tanto Rusia, Estados Unidos y Polonia ocuparon
los puestos del segundo al cuarto, respectivamente.
Para Cuba y su director técnico, ganador de medallas
de plata en Ligas Mundiales desde 1991 hasta 1993, volver al tramo
conclusivo del certamen (instaurado en 1990) y jugar en el gimnasio
Maracanazinho ante 13.000 espectadores sería como alcanzar la gloria
deportiva. Fin