BUENOS AIRES, 9 jun (Xinhua) -- La presidenta
Cristina Fernández, pidió esta noche "perdón" a quienes "pudiera haber
ofendido" durante los últimos 90 días en el transcurso del grave conflicto
que la enfrenta con los productores agropecuarios locales.
Fernández explicó los fundamentos sobre los que se
apoyó su Gobierno el pasado 10 de marzo, cuando aumentó la cuota de los
derechos de exportación (retenciones) de 34 a 44 por ciento.
Luego de describir que "los restaurantes están
llenos" en esta capital y que casi "no" se puede circular por sus calles
porque aumentó exponencialmente la cantidad de automóviles como
consecuencia de la mejora económica, fustigó a los productores.
La presidenta Fernández dijo que "los argentinos"
comen "carne y leche", y aclaró que "no comemos soja" porque "de cada 10
kilos (de esa oleaginosa), 9 y medio van al exterior".
"Los argentinos toman leche, comen carne, comen pan.
Y ahora muchos más pueden hacerlo porque mejoraron sus salarios", afirmó
Fernández.
La presidenta Fernández dijo que el objetivo del
gobierno "es cuidar los alimentos de los argentinos y redistribuir el
ingreso".
La jefa de Estado castigó duramente a los
productores agropecuarios, a cuyos dirigentes comparó con los intentos
desestabilizadores que sectores golpistas llevaron a cabo contra el
ex presidente Raúl Alfonsín (1983-1989), especialmente en abril de
1987.
Sin embargo, Fernández advirtió que "no" claudicará
en el proyecto político que encarna.
Finalmente, la presidenta Fernández lanzó una
convocatoria "a todos los argentinos para comprometernos con el combate
contra la pobreza y por una Argentina que trabaje más y produzca mejor".
Fin