BERLIN, 5 jun (Xinhua) -- Con su visita a Alemania
realizada el jueves, el presidente ruso, Dmitry Medvedev, comenzó una etapa
de reorganización de las relaciones de su país con Europa, realzando
sus estrechos vínculos con Alemania y abogando por un papel
equitativo y vital para Rusia dentro de un nuevo pacto de seguridad
europea.
Como socios estratégicos, Rusia y Alemania han
trabajado conjuntamente a un alto nivel de "cooperación económica y
contactos políticos," dijo el jueves Medvedev en una reunión con un
grupo de empresarios y políticos de élite.
El presidente ruso alabó las positivas relaciones
comerciales entre los dos países, cuyo volumen superó los 50.000 millones
de dólares en 2007, y exhortó a Alemania y a otros países europeos a
que inviertan más en Rusia.
"Nada acerca más a los pueblos que hacer negocios,"
añadió el presidente.
Asegurar el suministro energético también es uno de
los temas principales de la visita. Medvedev se comprometió a cooperarar
de forma más estrecha con Alemania al comienzo de esta visita
oficial.
La decisión de viajar a Alemania en su primera
visita oficial a Europa después de haber asumido su cargo demuestra las
prioridades de Rusia, dijo.
El presidente ruso expresó asimismo su esperanza de
que "las relaciones a alto nivel y de prioridad entre Rusia y Alemania se
puedan convertir en un ejemplo" para una nueva relación entre Rusia
y la Unión Europea (UE).
La canciller alemana, Angela Merkel, que creció en
la Alemania del Este comunista y habla ruso con fluidez, sin embargo, ha
mantenido una relación de carácter más frío con Rusia, a diferencia
de los amigables vínculos entre su predecesor, Gerhard Schroeder, y el ex
líder ruso Vladimir Putin.
Después de su reunión de dos horas de duración el
jueves, los dos líderes señalaron que se esforzarán por superar las
dificultades sobre el planeado gasoducto del Báltico que unirá a los
dos países.
Merkel dijo que el gasoducto no repercutirá
negativamente en otros países, sino que facilitará el suministro de gas a
"todo continente europeo", y ayudará a reducir las deudas de Polonia,
Ucrania y los estados bálticos, por los que pasará el gasoducto.
Sobre las relaciones con Europa, Medvedev dijo que
está preocupado por "la tendencia a la reducción del entendimiento
mutuo" con respecto a algunos temas importantes, incluido el de
Kosovo, la ampliación hacia el este de la Organización del
Tratato del Atlántico Norte (OTAN) y los planes norteamericanos de
desplegar elementos para un sistema de defensa anti-misiles en
Polonia y la República Checa.
Al mismo tiempo que reiteraba estas desavenencias,
Medvedev probó un argumento diferente al de su predecesor Putin.
Por un lado, al igual que Putin, Medvedev expresó su
oposición a estas medidas, y por otro lado, se esforzó por integrar a
Rusia en Europa para asegurar el espacio estratégico y la seguridad de
su país.
Calificando a la UE como el "socio comercial más
importante" de Rusia, el presidente ruso propuso que los gasoductos de
Europa estén operados por "consorcios internacionales" que incluyan
empresas de Rusia, de la Unión Europea y de los países de tránsito.
"Rusia está volviendo a la escena política y
económica del mundo con todos sus recursos naturales, financieros e
intelectuales y con su gran potencial," dijo Medvedev, al tiempo que
proponía la creación de un nuevo tratado de seguridad europea que
sustituya los acuerdos establecidos en la era de Guerra Fría, como la
OTAN.
Bajo las condiciones actuales, donde "nadie quiere
guerra en Europa y todos nosotros hemos aprendido de la experiencia del
siglo XX, un acuerdo como ése tendrá todas las opciones para
triunfar," subrayó Medvedev.
El presidente añadió que "sería un pacto
regional basado en los principios de la Carta de las Naciones Unidas," y que
"los problemas de Europa no se resolverán hasta que se logre
una unidad orgánica de todas sus partes históricas, incluida Rusia."